Venezuela desplaza a Arabia Saudita como el segundo proveedor de petróleo de EE. UU. En un giro histórico para el mercado energético, Venezuela logró posicionarse en la tercera semana de abril como el segundo mayor proveedor de petróleo de los Estados Unidos, superando a Arabia Saudita. Este fenómeno responde a una combinación de factores geopolíticos: por un lado, las severas dificultades logísticas del país del golfo debido al conflicto bélico en Oriente Medio y el bloqueo del Estrecho de Ormuz; y por otro, el repunte sostenido de las exportaciones venezolanas tras el deshielo en las relaciones comerciales entre la administración de Donald Trump y el gobierno de Delcy Rodríguez.
De acuerdo con las estadísticas preliminares de la Administración de Información Energética (EIA), Venezuela exportó un promedio de 310.000 barriles diarios (bpd) en la semana que culminó el 24 de abril. Aunque esta cifra representó una caída respecto a la semana previa, fue suficiente para aventajar los 174.000 bpd enviados por los saudíes, quienes registraron su nivel más bajo en casi seis meses. En lo que va de 2026, los envíos venezolanos promedian 254.000 bpd, lo que supone un incremento del 12% en comparación con el mismo periodo del año anterior.
Venezuela desplaza a Arabia Saudita como el segundo proveedor de petróleo de EE. UU.
El promedio móvil de cuatro semanas, indicador que filtra la volatilidad y muestra la tendencia real del mercado, también refleja un panorama favorable para la industria nacional. Este indicador alcanzó los 386.000 bpd, su mejor nivel desde febrero de 2019. Esta posición como escolta de Canadá en el ranking de proveedores es un hecho poco frecuente en los registros históricos de la EIA, consolidándose apenas por segunda vez en lo que va de este mes de abril.
La actual coyuntura en el Golfo Pérsico ha permitido que el crudo venezolano recupere espacios estratégicos en las refinerías estadounidenses del Golfo de México, diseñadas originalmente para procesar crudos pesados similares al de la Faja del Orinoco. Expertos señalan que, de mantenerse la estabilidad en las licencias comerciales y la seguridad en las rutas marítimas del Caribe, Venezuela podría consolidar su regreso como un actor protagónico en la seguridad energética de los Estados Unidos durante el segundo semestre de 2026.
Con información de Banca y Negocios.
