La academia nacional enfrenta actualmente el mayor déficit presupuestario de toda América Latina. El Observatorio Venezolano de Universidades (OBU) reveló estos alarmantes datos estadísticos en su más reciente informe técnico regional. De igual forma, la investigación independiente evaluó minuciosamente la situación financiera real de las principales instituciones académicas en nueve países continentales.
El alarmante déficit de la educación superior en Venezuela
Por consiguiente, el estudio situó al país en el último lugar respecto a la capacidad de financiamiento operativo. Por un lado, instituciones extranjeras como la Universidad de Sao Paulo en Brasil reportaron un cómodo superávit financiero del 17%.
Por otro lado, la emblemática Universidad Central de Venezuela (UCV) cerró el año 2025 con un déficit presupuestario del 85%. Sin embargo, esta enorme brecha económica evidencia el colapso operativo que sufren las casas de estudio nacionales hoy en día.
Además, Carlos Meléndez, director del OBU, advirtió sobre las consecuencias de esta asfixia económica general. Ciertamente, el Ejecutivo nacional reduce drásticamente las capacidades de las instituciones para mantenerse activas.
Comparativa regional frente a la educación superior en Venezuela
De este modo, la crisis presupuestaria interna supera significativamente los registros negativos de otros países evaluados en el informe. Por ejemplo, las universidades públicas de Argentina presentaron un déficit financiero equivalente al 55% de sus requerimientos mínimos.
Asimismo, la principal universidad de Colombia registró una falta de recursos del 25% durante el período anual analizado. Por su parte, las instituciones académicas de Perú situaron su déficit en un margen del 11%.
Igualmente, el sistema universitario de Honduras reportó una ausencia presupuestaria del 6,6% de lo solicitado formalmente. Finalmente, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) registró un balance negativo mínimo de solo el 0,6%.
Consecuencias de la crisis en la educación superior en Venezuela
Por lo tanto, la dramática situación venezolana resalta la urgencia de atender una crisis estructural que destruye el tejido académico. En consecuencia, las universidades autónomas carecen de los recursos financieros básicos para garantizar la investigación y la docencia.
A pesar de esto, las autoridades universitarias mantienen abiertas las aulas con el firme propósito de preservar el conocimiento. Ante este panorama, el Estado venezolano debe priorizar la asignación de presupuestos justos para recuperar la infraestructura.
Con información de El Regional del Zulia
