Unicef denuncia la muerte de más de 340 niños en Gaza tras el alto el fuego mientras 800.000 menores sobreviven entre escombros y carpas improvisadas. El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) denunció este viernes 16 de octubre de 2026 que los ataques armados en la Franja de Gaza segaron la vida de más de 340 niños desde que las partes anunciaron un cese al fuego hace algo más de un año.
La agencia internacional alertó que alrededor de 800.000 menores continúan en condición de desplazados internos, sobreviviendo en precarias tiendas de campaña o dentro de edificaciones destruidas por los bombardeos.
Dicho balance adquiere tintes más alarmantes tras constatar que las hostilidades recientes mantienen en zozobra a la población civil, impidiendo el restablecimiento de condiciones mínimas de habitabilidad.
Balance de víctimas recientes y orfandad masiva
El portavoz oficial del organismo, Ricardo Pires, desglosó el saldo de víctimas infantiles registrado durante las últimas dos semanas:
- Las incursiones aéreas y los disparos de las tropas israelíes, perpetrados principalmente con aeronaves no tripuladas, mataron a dos niñas y cinco niños en diferentes puntos de la Franja.
- Los ataques armados dejaron a otros 33 infantes con heridas de extrema gravedad en ese mismo período de catorce días.
- Dos pequeños adicionales perdieron la vida debido a las secuelas de lesiones que sufrieron en incidentes bélicos previos.
- Unicef documentó en su reporte que 60.000 infantes perdieron a uno o a ambos progenitores a lo largo de este conflicto armado.
- Prácticamente la totalidad de los menores gazatíes requiere tratamiento y acompañamiento psicológico urgente para superar los severos traumas de la guerra.
En tal sentido, los médicos y especialistas de salud mental en la zona redoblan esfuerzos en centros comunitarios para contener los cuadros de angustia en los huérfanos.
A este respecto, diversos defensores de los derechos humanos remarcan que atacar a infantes viola abiertamente las normas internacionales consagradas en la Convención de Ginebra.
Aunado a esto, las familias refugiadas denuncian la falta de espacios seguros ante el sobrevuelo continuo de drones sobre los campamentos provisionales.
Asimismo, los delegados de la ONU documentan los testimonios de los sobrevivientes para remitir los expedientes a los tribunales internacionales de justicia.
Retorno a las aulas y exigencia de suministros
Educación entre ruinas y asistencia vital
Por otra parte, la organización humanitaria destacó los esfuerzos para garantizar la escolaridad y los servicios básicos en medio de la precariedad.
Más de 560.000 niños palestinos lograron reanudar sus actividades educativas dentro de la Franja de Gaza gracias a la apertura de espacios de emergencia.
Dicho proceso incluye a cientos de alumnos que reciben nivelación pedagógica en los centros de aprendizaje que Unicef financia directamente en el terreno.
El organismo garantiza además la provisión de agua potable a 1,2 millones de personas, ejecuta la recolección de desechos sólidos y distribuye insumos médicos en clínicas locales.
Pires advirtió con firmeza que estos operativos de auxilio no alcanzan a rehabilitar la infraestructura sanitaria de saneamiento ni las plantas de tratamiento de aguas residuales.
En consecuencia, los epidemiólogos alertan sobre el peligro inminente de brotes infecciosos si las autoridades locales no reconstruyen los drenajes destruidos.
De igual manera, los educadores adaptan las jornadas pedagógicas al aire libre ante el colapso estructural de la mayoría de los colegios del territorio.
El bloqueo a los camiones y el reclamo de auxilio continuo
Por añadidura, el portavoz de Unicef fijó una posición contundente frente a las trabas que impone el gobierno israelí al paso de mercancías.
Pires enfatizó ante los medios que «los suministros humanitarios y comerciales son esenciales para los niños de Gaza, tal y como lo han sido antes, durante y después del alto el fuego».
El representante solicitó abrir de forma permanente las fronteras: «pedimos que se permita la entrada de suministros humanitarios y comerciales en Gaza de forma continuada, para que los niños puedan seguir recuperándose».
El vocero admitió que todavía no dispone de reportes detallados sobre las últimas restricciones aplicadas al transporte de carga en los cruces fronterizos.
Por otro lado, los transportistas internacionales esperan autorizaciones aduaneras en los pasos limítrofes para descargar toneladas de comida y medicinas.
De modo que las 340 muertes infantiles, los 60.000 huérfanos, el regreso a clases de 560.000 niños y la demanda de acceso comercial marcan un dramático balance en Medio Oriente.
Con información de EFE
