EFE – Caracas, 13 de febrero de 2025-. Una alumna de 8 años murió tras ser apuñalada por una maestra de escuela primaria. La tragedia ocurrió en Corea del Sur. La policía respondió a una llamada de emergencia el 10 de febrero en la ciudad de Daejeon.
Los oficiales encontraron a la niña, y a la maestra, de unos 40 años, ambas con heridas de puñal, reportaron Yonhap News Agency y Reuters. La niña —que fue apuñalada en el cuello y en el brazo— fue llevada al hospital, donde murió.
La menor de edad fue reportada como desaparecida cuando no asistió a una clase de arte después de la escuela. La maestra, que fue tratada en el hospital, supuestamente admitió a la policía que apuñaló a la estudiante.
Yonhap reportó, citando a la policía, que la maestra había regresado a dar clases a la escuela el año pasado tras tomarse una licencia para ausentarse del trabajo por depresión. No se sabe si la maestra ha sido arrestada y si enfrenta cargos. No se ha revelado el motivo del crimen.
Según la declaración ante la Policía, la agresora explicó que no tenía un objetivo específico y que simplemente esperó a que la última alumna saliera del aula. “No me importaba quién. Para morir juntos, elegí a la última alumna que saliera del programa extraescolar. Le dije que tenía un libro para darle y la llevé a la sala de audiovisuales. Luego la estrangulé y la apuñalé”, confesó fríamente la asesina.
El cuerpo de la pequeña Kim Ha-neul fue encontrado con heridas de arma blanca en la cara y los hombros, tras haber sido atacada en una sala de audiovisuales dentro del establecimiento educativo.
La investigación policial reveló que la maestra había comprado un cuchillo en un mercado cercano el mismo día del ataque, lo que sugiere que el crimen fue premeditado. Además, tenía antecedentes de violencia, ya que días antes había golpeado a una colega y dañado una computadora dentro de la institución.
La agresora había estado recibiendo tratamiento por depresión desde 2018 y, aunque había solicitado una licencia de seis meses en diciembre de 2024, regresó a trabajar en solo 22 días. Este dato generó indignación entre los padres de la víctima, quienes cuestionaron por qué la escuela permitió su reincorporación sin una evaluación psicológica rigurosa.
