Un penalti de última hora entre compañeros de la Real Sociedad sentencia la derrota de la Vinotinto ante Japón en un intenso amistoso disputado en Hiroshima. la selección de Japón superó este lunes 28 de septiembre de 2026 a su similar de Venezuela con pizarra de 2-1 sobre el césped del estadio de Hiroshima.
El choque concluyó con un desenlace dramático en el tiempo añadido, cuando una falta dentro del área cometida por el mediocampista criollo sobre su compañero en el fútbol español inclinó la balanza definitivamente a favor de los locales.
Intensa lluvia en Hiroshima y las opciones claras del primer tiempo
Las condiciones del clima marcaron el ritmo de las acciones durante el período inicial.
Las precipitaciones acompañaron a los dos combinados nacionales, generando un trámite parejo donde las defensas neutralizaron cada aproximación hacia las áreas de peligro.
En tal sentido, las embestidas de los Samuráis Azules insinuaban un mayor peligro colectivo frente al orden que exhibía la tropa dirigida por Oswaldo Vizcarrondo.
A pesar de esa paridad, el cuadro sudamericano generó una de las ocasiones más nítidas de gol en las postrimerías de la primera parte, cuando un potente remate de cabeza ejecutado por Bryan Castillo superó la estirada del guardameta local Leo Kokubo.
A este respecto, un zaguero asiático desvió providencialmente la pelota sobre la línea de sentencia, dejando vivo un rebote que Christian Makoun intentó mandar al fondo de la red sin fortuna ante el oportuno bloqueo de la zaga nipona.
Asimismo, los espectadores presenciaron escasas emociones en los arcos durante unos primeros 45 minutos sumamente tácticos y trabados por el estado de la cancha mojada.
La diana tempranera de Kevin Kelsy y la remontada de Ayase Ueda
Apertura rápida del marcador y respuesta instantánea nipona
Por otra parte, la segunda mitad arrancó con un libreto completamente revolucionario desde el pitazo de reanudación.
Apenas transcurría el primer minuto tras el descanso cuando el atacante Kevin Kelsy culminó una lucida combinación iniciada en el mediocampo, sacando un remate que besó el poste derecho del arco defendido por Zion Suzuki para adelantar a la escuadra venezolana.
Sin embargo, el seleccionado anfitrión reaccionó de inmediato y aprovechó un vertiginoso contraataque en la fracción 49 para emparejar la cuenta.
En consecuencia, el técnico Hajime Moriyasu acertó plenamente con sus modificaciones desde el banquillo, toda vez que Junya Ito envió una asistencia precisa que Ayase Ueda transformó con categoría en el 1-1 transitorio.
De igual manera, el festejo encendió el fervor ofensivo de los locales, quienes asediaron el área rival mediante ráfagas constantes que exigieron máxima concentración a los zagueros sudamericanos.
El desenlace en el descuento y el penalti decisivo
Aunado a esto, el pulso parecía sellar un empate definitivo hasta que los minutos de prolongación rompieron el equilibrio:
Una pugna por la pelota dentro del área criolla derivó en una infracción cometida por Yangel Herrera contra Takefusa Kubo, compañeros de vestuario en la Real Sociedad, acción que llevó al juez principal a sancionar penal a favor de los japoneses.
Por añadidura, el artillero Ayase Ueda tomó la responsabilidad desde los doce pasos y ejecutó el cobro con serenidad para certificar su doblete personal y la victoria agónica de su país.
Por otro lado, el cuerpo técnico vinotinto extrae conclusiones valiosas sobre la respuesta competitiva del grupo ante una potencia mundial de gran velocidad.
De modo que el combinado nacional cierra su gira asiática afinando detalles tácticos para corregir desatenciones defensivas en los cierres de partido.
Con información de EFE
