Trump reúnirá a Exxon, Chevron y ConocoPhillips para plan de reactivación petrolera este viernes. El presidente Donald Trump sostendrá este viernes una reunión clave con los principales ejecutivos de las grandes petroleras estadounidenses para abordar la situación de Venezuela y su industria petrolera, en un encuentro que se celebrará en la Casa Blanca.
La administración busca trazar una hoja de ruta clara para la reactivación de la producción petrolera venezolana, instando a gigantes como Exxon Mobil, Chevron y ConocoPhillips a retomar operaciones y comprometer inversiones multimillonarias para reparar la infraestructura del país.
Trump ha manifestado públicamente su intención de que estas compañías “entren rápidamente” en Venezuela para elevar la producción de crudo. Ha sugerido incluso posibles esquemas de reembolso por parte del gobierno federal o mediante ingresos derivados de la venta de petróleo, aunque los detalles financieros aún no están definidos.
Trump reúnirá a Exxon, Chevron y ConocoPhillips para plan de reactivación petrolera este viernes
Informes indican que aproximadamente un mes antes de la operación militar que culminó con la captura del exlíder venezolano Nicolás Maduro, Trump habría advertido a un grupo selecto de ejecutivos petroleros que “se prepararan”, anticipando cambios importantes relacionados con Venezuela.
Esta advertencia ha generado polémica al sugerir que el componente energético fue central en la planificación previa a la intervención, contradiciendo versiones que describían la acción como improvisada.
Escepticismo en el sector
Pese al optimismo oficial, la respuesta de la industria ha sido cauta. Analistas y directivos señalan que la reconstrucción de PDVSA y sus filiales requerirá años de trabajo y garantías legales sólidas, más allá de la seguridad física. Las inversiones necesarias y los riesgos políticos e institucionales generan reticencia entre ejecutivos estadounidenses.
Promesas de barriles como incentivo
En paralelo a la reunión, Trump anunció que las llamadas autoridades interinas de Venezuela han acordado transferir entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo a Estados Unidos. Según el presidente, los ingresos derivados de esta venta serían controlados por Washington para asegurar beneficios mutuos, aunque la medida ya ha desatado debate sobre su legalidad y ejecución.
El encuentro con las petroleras se presenta como un paso crucial en la estrategia estadounidense para articular la recuperación del sector energético venezolano, tras años de declive productivo y sanciones internacionales.
