Valencia, 26 de mayo de 2026-. Trump busca admitir a más sudafricanos blancos como refugiados. Trump amplía cupo de refugiados en una decisión anunciada este martes por la Casa Blanca.
La medida permitirá la entrada de hasta 10.000 personas procedentes de Sudáfrica.
Según el presidente, el objetivo es priorizar la llegada de afrikáners blancos.
La administración sostiene que este grupo enfrenta violencia por motivos raciales.
La decisión forma parte de la política migratoria impulsada tras su regreso a la presidencia en 2025.
En ese periodo, el gobierno había congelado inicialmente el programa general de refugiados.
Posteriormente, se activó un plan específico para ciudadanos sudafricanos blancos.
Con este nuevo ajuste, la política se consolida como una excepción dentro del sistema.
Trump busca admitir a más sudafricanos blancos como refugiados
Trump amplía cupo de refugiados en un contexto de reducción general del programa.
El límite anual se fijó en 7.500 personas, el nivel más bajo registrado.
Durante la administración anterior, el tope alcanzaba las 150.000 admisiones anuales.
Esto representa una reducción significativa en la capacidad de acogida.
Según datos oficiales, solo se han admitido 1.651 refugiados en el ciclo actual.
Esa cifra equivale aproximadamente al 22% del total autorizado.
Organismos internacionales han expresado críticas a este enfoque migratorio.
Argumentan que se aleja de los criterios habituales del derecho internacional.
Estos criterios no se basan en nacionalidad, sino en condiciones de vulnerabilidad.
La nueva política, en cambio, prioriza un país específico.
Reacciones internacionales y contexto político
Trump amplía cupo de refugiados en medio de tensiones diplomáticas con Sudáfrica.
El año pasado hubo un encuentro tenso entre ambos gobiernos en la Casa Blanca.
En esa reunión se discutió la situación de la minoría afrikáner. Washington ha mencionado en varias ocasiones un supuesto “genocidio blanco”.
El gobierno de Sudáfrica rechaza esa narrativa. Asegura que ignora el contexto histórico del apartheid.
También sostiene que persisten desigualdades estructurales en el país. Estas desigualdades, afirma Pretoria, deben ser parte del análisis.
