Valencia, 8 de agosto de 2025-. Trump autorizó fuerza militar contra cárteles latinoamericanos. El presidente Donald Trump firmó una directiva secreta para usar la fuerza militar contra cárteles en Latinoamérica.
Esta medida es la más agresiva hasta la fecha contra las organizaciones que mueven drogas hacia EE.UU.
Trump aseguró que la protección del país es la prioridad y que pronto anunciará detalles adicionales.
La orden habilita operaciones militares directas en mar y tierra para atacar a estos grupos.
Oficiales del Pentágono ya trabajan en planes para perseguir a los cárteles considerados terroristas.
Sin embargo, la acción plantea desafíos legales, especialmente respecto al uso de la fuerza letal.
Trump autorizó fuerza militar contra cárteles latinoamericanos
Desde abril, el gobierno estadounidense clasificó a varios cárteles como organizaciones terroristas extranjeras.
Entre ellos están el Tren de Aragua, la Mara Salvatrucha y el Cártel de los Soles, vinculado a Venezuela.
El gobierno de EE.UU. duplicó a 50 millones la recompensa por información para capturar a Nicolás Maduro.
Marco Rubio, secretario de Estado, explicó que estos grupos deben tratarse como organizaciones terroristas.
Esto permite emplear todos los recursos, incluidas agencias de inteligencia y fuerzas armadas, para combatirlos.
Implicaciones legales y precedentes históricos
El uso militar contra cárteles no está exento de controversias legales y desafíos internacionales.
La Ley Posse Comitatus limita el uso de fuerzas armadas en funciones policiales dentro y fuera del país.
En 1989, EE.UU. invadió Panamá para capturar a Manuel Noriega, sentando un precedente cuestionado internacionalmente.
El ejército podría realizar capturas o eliminaciones, pero la legalidad de tales operaciones es incierta.
Expertos advierten que matar presuntos delincuentes sin amenaza inmediata podría violar leyes nacionales.
El Congreso no ha autorizado un uso explícito de fuerza militar contra estos grupos como en otros conflictos.
Continuidad en la lucha antidrogas
Trump ya desplegó tropas en la frontera para frenar el paso de drogas y migrantes ilegales.
Además, intensificó la vigilancia aérea y la cooperación con agencias como la CIA y el Comando Norte.
Esta política militarizada representa un giro en la estrategia antidrogas, con riesgos y beneficios.
Estados Unidos busca así cortar el flujo de fentanilo y otras drogas que afectan su seguridad nacional.
