Tres presuntos efectivos de la GNB desatan la indignación colectiva al confesar el consumo de cocaína y alcohol en un video filtrado. una grabación protagonizada por tres jóvenes en uniforme militar encendió la polémica colectiva este domingo 11 de octubre de 2026.
Los involucrados, señalados como presuntos integrantes de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), admitieron sin reparos su consumo de alcohol y cocaína mientras vestían la indumentaria oficial.
El material audiovisual se propagó de manera inmediata a través de diversas cuentas, provocando un repudio generalizado ante la conducta desinhibida y el vocabulario vulgar que exhiben los funcionarios en plena grabación.
Primeras versiones indican que uno de los participantes remitió el archivo de forma privada a un allegado antes de que terceros lo filtraran al dominio público.
Palabras del uniformado, estado de ebriedad y filtración del archivo
El registro muestra a uno de los jóvenes dirigiéndose directamente al lente de la cámara con ademanes erráticos y evidentes signos de intoxicación.
La grabación expuso elementos concretos sobre la conducta de los implicados durante la filmación:
- El vocero principal de la escena admitió el uso explícito de sustancias ilícitas mediante jerga callejera.
- El protagonista reconoció encontrarse bajo una fuerte ingesta alcohólica al momento de grabar la declaración.
- El funcionario manifestó una actitud de rebeldía abierta contra su entorno y contra la jerarquía militar.
- Los otros dos jóvenes permanecieron junto a él con prendas reglamentarias durante el desarrollo de la transmisión.
- Las plataformas digitales multiplicaron las reproducciones del archivo en cuestión de horas, desatando miles de comentarios de repudio.
En tal sentido, el uniformado pronunció frases textuales que delataron su alteración sensorial y su desapego a la disciplina de la fuerza:
«Te voy a hablar claro, escúchame. Perico en la madre, estoy es curdo (…) nada, ahorita estoy rebelado con todo el mundo, oíste».
A este respecto, numerosos internautas exigieron la apertura inmediata de un procedimiento penal y administrativo para castigar la degradación del uniforme.
Aunado a esto, diversos oficiales en situación de retiro condenaron la actitud de los protagonistas, señalando que estas conductas lesionan el decoro de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana.
Asimismo, los usuarios de las redes sociales llamaron a identificar con precisión el destacamento y la comandancia a la que pertenecen los tres involucrados.
Antecedente de la UNES en Barinas y debate sobre los filtros de ingreso
Expulsión de cadetes por alcohol y lenguaje obsceno
Por otra parte, la difusión de este material coincide con otro escándalo reciente que involucró a aspirantes a funcionarios en el interior del país.
La directiva de la Universidad Nacional Experimental de la Seguridad (UNES) en el estado Barinas expulsó de manera definitiva a un grupo de estudiantes tras protagonizar una escena similar.
Aquellos alumnos difundieron un video donde aparecían ingiriendo whisky y utilizando expresiones soeces mientras portaban el uniforme de la casa de estudios.
En consecuencia, las autoridades académicas aplicaron la máxima sanción reglamentaria para preservar los principios formativos de la institución policial.
De igual manera, aquel incidente encendió las alarmas en el seno del Ministerio de Relaciones Interiores sobre las desviaciones de conducta en las aulas de formación preventiva.
Críticas de la ciudadanía a la selección y formación policial
Por añadidura, la reiteración de estas conductas vergonzosas alimenta un profundo debate en la sociedad venezolana sobre la calidad de los uniformados.
Organizaciones civiles y gremios de profesionales cuestionan abiertamente la rigurosidad de los exámenes psicológicos y toxicológicos aplicados a los aspirantes a los cuerpos de seguridad.
La ciudadanía exige revisar los programas pedagógicos y los filtros de reclutamiento para evitar que personas con adicciones ingresen a instituciones armadas.
Por otro lado, los usuarios reclaman una depuración real en las filas militares para restituir la confianza del pueblo en los funcionarios encargados del orden público.
De modo que la confesión de los tres supuestos guardias, el eco del caso Barinas y el rechazo popular en redes sociales marcan un punto crítico para la imagen de la institución castrense.
Con información de Alberto News
