Torrenciales lluvias inundan cinco municipios en Portuguesa tras la crecida del río Sarare que destruyó puentes y mantiene en riesgo la troncal 5 en Agua Blanca. Las intensas precipitaciones caídas durante las últimas horas provocaron severas anegaciones e inundaciones en al menos cinco municipios del estado Portuguesa este viernes 16 de octubre de 2026.
Los fuertes aguaceros descargaron grandes volúmenes de agua sobre las cuencas altas de las jurisdicciones de Unda, Araure y el límite con el estado Lara, causando la repentina crecida del río Sarare, afluente que colocó en grave riesgo la estabilidad del puente principal ubicado en la troncal 5 a la altura de Agua Blanca.
Estructuras arrasadas y la amenaza sobre la troncal 5
El gobernador de la entidad, Primitivo Cedeño, ofreció un balance preliminar sobre la destrucción de la infraestructura comunitaria:
- El mandatario regional detalló que la fuerza de la corriente destruyó aproximadamente cuatro pasarelas peatonales que permitían el tránsito diario de los vecinos.
- Las aguas acabaron de forma fulminante con seis pontones y derribaron un puente vehicular secundario en distintos puntos rurales del territorio llanero.
- La fuerza del caudal del río Sarare encendió las alarmas de los ingenieros de vialidad por el empuje directo que ejerce contra las bases del puente en la troncal 5.
- Las escorrentías bajaron con gran violencia desde las zonas montañosas de Unda y Araure hasta saturar los canales de drenaje superficiales.
- Las cuadrillas de infraestructura evalúan la socavación de los estribos para determinar si amerita restringir de manera preventiva el transporte de carga pesada.
En tal sentido, los productores de los municipios afectados reportan problemas para sacar sus cosechas de maíz y caña hacia los centros de acopio.
A este respecto, diversos ingenieros viales advierten que la acumulación de sedimentos y árboles arrastrados por la corriente aumenta la presión sobre los pilotes de las autopistas.
Aunado a esto, los habitantes de Agua Blanca permanecen atentos al nivel del cauce para desalojar sus viviendas en caso de un desborde incontrolable.
Asimismo, los funcionarios de la gobernación coordinan el envío de maquinaria pesada para despejar palizadas y abrir desvíos provisionales en las vías agrícolas.
Monitoreo activo de afluentes y medidas de contingencia
Despliegue de los equipos de auxilio
Por otra parte, los cuerpos de seguridad y salvamento intensificaron su presencia operativa en las áreas más vulnerables.
El Sistema Nacional de Gestión de Riesgo mantiene cuadrillas de funcionarios desplegadas inspeccionando permanentemente los ríos, quebradas y canales principales.
Dicho personal efectúa mediciones constantes de las cotas de agua para emitir alertas tempranas antes de que ocurran nuevas inundaciones en las barriadas bajas.
Los rescatistas coordinan refugios temporales en escuelas y centros comunales por si requieren albergar a familias anegadas.
En consecuencia, los vecinos de los sectores ribereños organizan comités de guardia nocturna para vigilar el comportamiento de las corrientes pluviales.
De igual manera, las autoridades sanitarias alistan jornadas de vacunación y entrega de insumos médicos para prevenir brotes infecciosos derivados de las aguas estancadas.
Pronóstico y mantenimiento en los municipios altos
Por añadidura, las previsiones meteorológicas indican que la inestabilidad atmosférica persistirá sobre el eje llanero durante las próximas horas.
Los organismos de socorro extienden la vigilancia hacia las laderas montañosas de Unda, donde la saturación de los suelos eleva la posibilidad de deslaves de tierra.
Dicha circunstancia obliga a los conductores que transitan por las vías interurbanas a extremar precauciones ante la presencia de barro y escombros sobre el pavimento.
Por otro lado, los equipos de Protección Civil insisten en que la población evite cruzar afluentes crecidos a pie o en vehículos de tracción simple.
De modo que los cinco municipios anegados, el peligro latente en la troncal 5, las cuatro pasarelas caídas y la destrucción de seis pontones marcan una compleja emergencia climática en Portuguesa.
Con información de Unión Radio
