Terremoto de magnitud 5,5 en aguas del Pacífico sacude el sur de Costa Rica y desata más de ochenta réplicas sin reportarse daños. Los organismos de monitoreo geofísico de Costa Rica registraron este jueves 10 de septiembre de 2026 un evento sísmico de magnitud 5,5 en aguas del océano Pacífico, el cual desencadenó de manera inmediata una prolongada secuencia de más de ochenta réplicas que mantuvieron en alerta a los pobladores de la costa sur.
Por lo tanto, los equipos de emergencia y rescate del país centroamericano desplegaron protocolos preventivos en las provincias costeras para verificar el estado de las infraestructuras, confirmando que el fenómeno telúrico no ocasionó víctimas humanas ni daños materiales de consideración.
Ante este escenario, la recurrente liberación de energía tectónica en la fosa mesoamericana recuerda la constante actividad geológica del Cinturón de Fuego del Pacífico, impulsando a las autoridades a mantener una estrecha vigilancia instrumental sobre los enjambres subterráneos.
Origen tectónico en la placa de Cocos, localización frente a Uvita y cadena de réplicas
En primer lugar, los detalles técnicos del movimiento telúrico fueron dados a conocer a través de los reportes emitidos por el Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (Ovsicori), organismo que fijó los parámetros exactos del fenómeno. En este sentido, los especialistas determinaron que la ruptura del lecho marino se originó como consecuencia directa del proceso natural de subducción entre la placa tectónica de Cocos y la placa del Caribe.
Conforme al informe técnico del Ovsicori, el sismo principal de magnitud 5,5 se produjo formalmente a las 02:26 hora local (08:26 GMT) de este jueves, ubicándose el epicentro en aguas del Pacífico a 53 kilómetros de la localidad de Uvita, en la provincia costera de Puntarenas.
Asimismo, la energía liberada provocó que el evento lo recibieran con claridad por los habitantes de las poblaciones aledañas al litoral pacífico, dando paso a una intensa secuencia posterior.
La red instrumental computó más de ochenta réplicas a lo largo del día, registrando varios movimientos con magnitudes superiores a cuatro, entre los que destacó una fuerte oscilación secundaria de 4,8 ocurrida a las 12:03 hora local (18:03 GMT). Pese a que varias de estas sacudidas volvieron a inquietar a las comunidades cercanas al epicentro, las comisiones locales de auxilio ratificaron que el saldo se mantuvo en calma, sin lesionados ni colapsos estructurales.
Balance histórico en 2026 y antecedentes recientes en el territorio nacional
Trece eventos superiores a magnitud cinco en lo que va de año
Por su parte, el Ovsicori recordó que Costa Rica se encuentra en una de las zonas con mayor dinamismo tectónico a nivel global, registrando decenas de temblores al año, si bien la gran mayoría transcurre sin ser percibida por la ciudadanía.
De manera paralela, las estadísticas acumuladas en lo que va de 2026 indican que el territorio costarricense lo sacudieron trece movimientos telúricos con magnitudes superiores a cinco, destacando entre ellos el evento de 5,7 registrado el pasado 15 de abril frente a Playa Ostional, en la provincia occidental de Guanacaste, sin que en ninguno de esos episodios se cuantificaran destrucciones mayores.
El antecedente de agosto en la Gran Área Metropolitana
Al respecto, la memoria sísmica reciente del país mantenía frescos los sucesos del 26 de agosto, fecha en la que un temblor de magnitud cinco junto con varios eventos secundarios sacudió con fuerza la capital costarricense, desatando escenas de alarma y evacuaciones preventivas en San José, aunque sin generar daños materiales de gravedad ni personas afectadas.
Las comisiones de protección civil insistieron en que la población debe mantener a mano sus planes de emergencia familiar ante la persistencia de los eventos secundarios en la costa puntarenense.
Con información de EFE
