Tensión política tras convocatoria de Petro a consulta laboral pese a rechazo del Senado. La tensión política en Colombia se agudiza luego de que el presidente Gustavo Petro firmara un decreto para convocar una consulta popular. El objetivo es revivir su reforma laboral, rechazada por el Senado el pasado 14 de mayo.
Petro había advertido que lo haría si el Congreso no actuaba antes del 1 de junio. Aunque la Cámara Alta ya se pronunció, el presidente insiste en que la votación fue fraudulenta. Críticos, incluidos exministros de su gabinete, señalan que está violando la Constitución.
Luis Carlos Reyes, exministro de Comercio, comparó el decreto con la compra de votos en el Congreso. Por su parte, Juan Fernando Cristo, exministro del Interior, advirtió que la validez de la votación debe determinarla el Consejo de Estado, no el Ejecutivo.
Tensión política tras convocatoria de Petro a consulta laboral pese a rechazo del Senado
Ambos exfuncionarios coinciden en que Petro está cruzando límites institucionales. Temen que esto siente un peligroso precedente para la democracia colombiana. Consideran que el Ejecutivo no puede ignorar decisiones del Legislativo.
El Pacto Histórico, partido oficialista, respalda la medida. La calificó como valiente, legítima y necesaria. Argumentan que las reformas sociales están siendo saboteadas por una élite política que se opone al cambio.
Mientras tanto, el Senado avanza en otra reforma laboral diferente, que ya fue aprobada en tercer debate. Esta coexistencia de proyectos genera aún más confusión.
El presidente confía en que la Corte Constitucional validará su decreto. Lo ampara el artículo 241.3 de la Constitución, según el Ejecutivo. No obstante, la interpretación legal de este paso divide a expertos y actores políticos.
La situación pone en juego el equilibrio entre poderes en Colombia. El enfrentamiento entre Petro y el Senado marca un momento crítico para la institucionalidad. La consulta podría redefinir no solo la reforma laboral, sino también el poder presidencial.
