Valencia, 8 de octubre de 2026-. Tampa Bay barrió 3-0 en la serie de la Liga Americana a los Yankees de Nueva York.
El conjunto de Florida resolvió un partido cerrado en el Yankee Stadium y aprovechó sus oportunidades ofensivas para quedarse con la victoria.
El triunfo permitió a los Rays avanzar por tercera vez en su historia a la Serie de Campeonato de la Liga Americana.
Victor Mesa Jr. decidió el partido
La principal figura ofensiva del encuentro fue Victor Mesa Jr., quien conectó un cuadrangular de dos carreras durante la sexta entrada.
El batazo rompió el empate 2-2 y colocó a Tampa Bay nuevamente arriba en el marcador. Fue además el primer jonrón de Mesa Jr. en postemporada.
Ryan Vilade también aportó al ataque con un vuelacercas solitario en la cuarta entrada.
La ofensiva de Tampa Bay terminó con siete imparables y cuatro carreras, suficientes para mantener la ventaja durante el tramo decisivo del encuentro.
Tampa Bay resistió el intento de reacción
Los Yankees buscaron igualar el partido en la sexta entrada. Anthony Volpe conectó un batazo que inicialmente parecía cuadrangular de dos carreras.
Sin embargo, una revisión determinó interferencia de un aficionado sobre Victor Mesa Jr. La jugada fue cambiada y Volpe terminó con un doble productor de una carrera.
La decisión evitó que Nueva York empatara el encuentro y se convirtió en una de las acciones determinantes del cierre.
Desde el montículo, Ian Seymour se acreditó la victoria después de un relevo de 1,1 entradas.
El abridor de los Yankees, Max Fried, cargó con la derrota tras permitir cuatro carreras y siete imparables en 5,2 entradas.
Bryan Baker trabajó la novena entrada y consiguió su tercer salvamento de estos playoffs.
Rays esperan rival en la siguiente ronda
Con la barrida sobre los Yankees, Tampa Bay mantiene su camino hacia el título de la Liga Americana.
Los Rays disputarán una serie al mejor de siete encuentros en la próxima ronda. Su rival saldrá del enfrentamiento entre los White Sox de Chicago y los Guardians de Cleveland.
La victoria confirmó la capacidad de Tampa Bay para resolver partidos de máxima presión mediante una combinación de bateo oportuno y trabajo efectivo de sus lanzadores.
