Seis de cada diez embarazadas presentan riesgo en hospitales públicos. El perinatólogo René Mujica alertó que al menos seis de cada diez mujeres embarazadas atendidas en hospitales públicos presentan condiciones de riesgo. En entrevista con Háblame Bajito de Radio Fe y Alegría Noticias, el especialista enfatizó la importancia de acudir puntualmente a los controles prenatales, ya que de ellos depende detectar complicaciones que pueden afectar la salud de la madre y del feto.
Mujica explicó que un embarazo se considera controlado cuando la gestante asiste a un mínimo de seis consultas, pero muchas mujeres apenas cumplen una o dos. Señaló que la perinatología, también llamada medicina materno-fetal, estudia los embarazos de alto riesgo y protege al bebé mediante tratamientos externos, procedimientos intrauterinos e incluso cirugías fetales para corregir anomalías.
Seis de cada diez embarazadas presentan riesgo en hospitales públicos
Entre los grupos más vulnerables están las adolescentes menores de 18 años y las mujeres mayores de 35, aunque cualquier gestante puede desarrollar complicaciones, incluso estando sana. Los riesgos pueden ser modificables, como el aumento excesivo de peso, o hereditarios, y patologías de base como hipertensión, diabetes, problemas de tiroides o artritis elevan la posibilidad de un embarazo de alto riesgo.
El especialista detalló que los estudios deben realizarse en cada trimestre. En el primero se evalúan riesgos cromosómicos y arterias uterinas; en el segundo, el eco morfológico y ecocardiograma fetal; y en el tercero, el doppler materno-fetal, además de exámenes de laboratorio, control de peso y suplementos vitamínicos.
Mujica advirtió que la asistencia a consultas ambulatorias ha disminuido, lo que provoca que pacientes sin controles lleguen a hospitales con patologías que pudieron diagnosticarse antes. También señaló que la reparación tardía de equipos obliga a muchas embarazadas a acudir a consultas privadas, con costos alrededor de 50 dólares.
Finalmente, recalcó que los ambulatorios deben encargarse del seguimiento de embarazos de bajo riesgo y referir solo los casos que necesiten atención especializada, subrayando la necesidad de mantener los equipos disponibles y operativos en los centros públicos.
