Valencia, 17 de diciembre de 2025-. Sanciones y restricciones de Estados Unidos mantienen varados más de 11 millones de barriles de petróleo en Venezuela. La estatal atraviesa serias dificultades para colocar su petróleo.
Más de 11 millones de barriles permanecen varados en distintos buques, según operadores del mercado y fuentes citadas por Reuters.
La situación genera presión sobre los contratos spot.
Varios clientes buscan modificar los términos comerciales ante el aumento de riesgos y costos operativos.
Sanciones y restricciones de Estados Unidos mantienen varados más de 11 millones de barriles de petróleo en Venezuela
La semana pasada, la Guardia Costera de Estados Unidos incautó el buque Skipper frente a las costas venezolanas.
Se trata de la primera incautación de un cargamento de petróleo venezolano sancionado.
En paralelo, Washington impuso sanciones a seis compañías navieras y a sus empresas asociadas.
El objetivo es limitar los ingresos del gobierno venezolano, altamente dependiente de las exportaciones petroleras.
Estas medidas han complicado la logística de exportación de PDVSA.
Por ello, PDVSA enfrenta trabas exportación en un entorno marcado por mayor vigilancia y control marítimo.
Caída de precios y presión del mercado chino
Los precios del crudo pesado Merey registraron una fuerte caída.
Este tipo de petróleo tiene como principal destino el mercado chino.
Los descuentos frente al Brent alcanzaron los 21 dólares por barril.
La semana anterior, el diferencial se ubicaba entre 14 y 15 dólares.
El aumento del descuento responde al encarecimiento de la llamada cláusula de guerra.
Los armadores la exigen para cubrir riesgos de interceptación, demoras o desvíos.
El mercado chino muestra señales de saturación.
Esta situación intensifica la competencia y debilita la demanda del crudo venezolano.
Reclamos comerciales y operaciones limitadas
Varios clientes solicitaron a PDVSA flexibilizar las condiciones de venta.
Entre los pedidos figura el ajuste en la exigencia de pagos anticipados en moneda digital.
También reclaman el reembolso de sobreestadías por retrasos recurrentes.
Una fuente de la empresa advirtió que podrían solicitar devoluciones de cargamentos.
Ante este escenario, PDVSA enfrenta trabas exportación crecientes.
La petrolera no respondió a las solicitudes de comentarios de Reuters.
No obstante, la ministra de Petróleo, Delcy Rodríguez, afirmó que las medidas no interrumpirán las operaciones.
La declaración se realizó durante una teleconferencia interna, según el ministerio y la empresa.
Mientras la mayoría de los cargamentos permanece inmovilizada, Chevron continúa exportando sin retrasos significativos.
En contraste, los buques afectados por sanciones navegan en “modo oscuro”, con transpondedores apagados, para reducir riesgos en ruta.
