Valencia, 5 de octubre de 2026-. Rocío San Miguel habló sobre su experiencia como presa política en Venezuela: «El costo humano fue devastador tras casi dos años de prisión».
La defensora de derechos humanos y presidenta de Control Ciudadano, Rocío San Miguel, ofreció su primera entrevista tras recuperar la libertad plena, relatando los duros detalles de los casi dos años que permaneció privada de libertad y el impacto de su encarcelamiento en su salud y su entorno familiar, según informó Shirley Radio.
La sentencia absolutoria fue dictada por el Tribunal Tercero de Primera Instancia en Funciones de Juicio con competencia en materia de terrorismo, decisión que le permitió cerrar un difícil capítulo tras ser detenida el pasado nueve de febrero de dos mil veinticuatro en el aeropuerto internacional de Maiquetía bajo una denominada «alerta silenciosa», sin orden de aprehensión ni delito en flagrancia.
Condiciones de reclusión y afectaciones de salud
San Miguel recordó que tras su retención fue trasladada a la sede de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) en Boleíta y posteriormente recluida en El Helicoide, donde aseguró haber vivido en «alerta permanente».
La activista reveló que sufrió una caída producto de una laberintitis y permaneció durante ocho meses con una fractura sin recibir atención médica especializada, hasta ser intervenida quirúrgicamente en abril de dos mil veinticinco.
Para mantener la estabilidad emocional durante su estancia en prisión, explicó que se refugió en la fe, en lecturas de hasta diez horas diarias y en sus recuerdos familiares.
Rocío San Miguel habló sobre su experiencia como presa política en Venezuela: «El costo humano fue devastador tras casi dos años de prisión»
Uno de los momentos más dolorosos de su experiencia estuvo vinculado a la enfermedad y posterior fallecimiento de su hermano Miguel Ángel a causa de cáncer, quien logró viajar a España en enero de dos mil veintiséis para recibir tratamiento médico pero lamentablemente murió.
Asimismo, destacó que recibió una fuente crucial de esperanza en diciembre de dos mil veinticinco al enterarse del embarazo de su hija, cuyo hijo nació el pasado ocho de agosto de dos mil veintiséis.
