Valencia, 27 de abril de 2026-. Revelaron que efectos de la obesidad siguen afectando el cuerpo después de adelgazar. Investigadores de la Universidad de Birmingham descubrieron que perder peso no borra por completo los efectos de la obesidad en el sistema inmune. El cuerpo puede conservar una huella duradera que influye en la inflamación y en el riesgo de enfermedades.
Este hallazgo ayuda a explicar por qué muchas personas recuperan peso incluso después de un esfuerzo sostenido. Los resultados fueron publicados en la revista EMBO Reports, una referencia en biología y medicina.
Revelaron que efectos de la obesidad siguen afectando el cuerpo después de adelgazar
El equipo liderado por el profesor Claudio Mauro analizó cómo la obesidad modifica el funcionamiento de las células inmunes. Estudios previos ya habían mostrado alteraciones en los linfocitos T, claves en la defensa del organismo.
La memoria inmunológica de la obesidad se mantuvo incluso después de la pérdida de peso. Los investigadores observaron que las células T conservaban una tendencia inflamatoria durante años.
En modelos animales, los científicos compararon ratones con dieta normal, dieta alta en grasas y otros que regresaron a una alimentación estándar. Las muestras de sangre y tejido graso revelaron que los linfocitos T de memoria mantenían señales de inflamación aun tras adelgazar.
En humanos, participaron adultos con obesidad, personas tratadas con semaglutida y otras que incorporaron ejercicio. Las muestras tomadas antes y después de las intervenciones mostraron cambios inmunes que no desaparecieron de inmediato.
Huellas genéticas y riesgo prolongado
Los análisis incluyeron estudios de metilación del ADN para identificar alteraciones persistentes. Se detectaron 104 genes con patrones similares en personas obesas y en quienes ya habían bajado de peso.
Entre los genes afectados destacaron STK26 y CDKN1C, vinculados a procesos de envejecimiento celular. Esto confirmó que la memoria inmunológica de la obesidad puede permanecer durante años.
El profesor Mauro explicó que la pérdida de peso no reduce de inmediato el riesgo de enfermedades como diabetes tipo 2 o ciertos cánceres. Según el investigador, mantener el peso estable entre cinco y diez años podría ayudar a revertir estas huellas.
También señaló posibles estrategias terapéuticas, como el uso de inhibidores de SGLT2 para reducir la inflamación.
Implicaciones para el tratamiento
El médico e investigador Marcos Mayer destacó que estos cambios inflamatorios no se revierten rápidamente. Afirmó que es clave fortalecer la prevención desde la niñez y la adolescencia.
Mayer señaló que los tratamientos deben ser sostenidos y no centrarse solo en bajar de peso. Recalcó la importancia de mantener hábitos saludables a largo plazo.
La memoria inmunológica de la obesidad abre nuevas líneas de investigación y plantea desafíos para el abordaje clínico.
