Valencia, 4 de marzo de 2026-. El ministro Katz explicó que la ofensiva, originalmente programada para mediados de 2026, se adelantó a febrero debido a circunstancias estratégicas y la coordinación con Estados Unidos. La acción tiene como objetivo neutralizar capacidades militares clave en Irán y reforzar la presión sobre la república islámica.
Revelan que Israel había preparado la operación en Irán para mitad de año pero tuvo que adelantarla
Israel y EE.UU. adelantan operación militar tras cinco días de ataques coordinados que combinan inteligencia y capacidad operativa.
Katz destacó la labor de inteligencia de las fuerzas armadas israelíes, que permitió identificar objetivos críticos y evaluar la profundidad y alcance de sus capacidades. “La coordinación permitió dañar, atacar y destruir objetivos estratégicos que los iraníes no supieron anticipar”, afirmó.
La operación se lanzó tras conocer un encuentro de la cúpula iraní, incluido el líder supremo Ali Jamenei, en un complejo de Teherán. La inteligencia israelí detectó la reunión el sábado 28 de febrero, lo que motivó un ataque inmediato.
Impacto de la ofensiva
Israel y EE.UU. adelantan operación militar con un saldo de 40 muertos en segundos, según fuentes oficiales.
Las fuerzas armadas de Israel aseguran que la operación conjunta eliminó a 40 personas en 40 segundos, destacando la precisión de la inteligencia y la coordinación con Estados Unidos. La acción se considera un golpe directo a la estructura de mando iraní.
El ministro Katz indicó que el adelanto de la operación se debió a la oportunidad estratégica creada por la concentración de líderes iraníes y la colaboración entre ambos países. La ofensiva refleja la capacidad combinada de planeación, vigilancia y ejecución militar.
Contexto regional y próximos pasos
La operación se enmarca en la escalada de tensión entre Estados Unidos, Israel e Irán, que incluye ataques cruzados y amenazas de expansión del conflicto en Oriente Medio.
Se espera que la inteligencia continúe monitoreando la situación en Irán, mientras ambos países evalúan posibles medidas adicionales para limitar la respuesta de Teherán y proteger sus intereses estratégicos en la región.
