Reencuentros drusos en los Altos del Golán en medio de la violencia en Siria. El cruce de cientos de drusos entre Siria e Israel marcó este jueves una jornada cargada de emoción en los Altos del Golán. Familias separadas durante décadas se reencontraron, mientras el sur de Siria vive uno de los episodios más violentos desde la caída del régimen de Bachar al Asad.
Entre quienes esperan está Madda Hamad, un hombre que no oculta su nerviosismo al mirar al otro lado de la valla. Su hermana, de 75 años y enferma de cáncer, aguarda permiso del Ejército israelí para cruzar desde Siria. “No la veo desde hace dos años. Espero que la dejen pasar para que pueda visitar a su familia”, dice a EFE con voz temblorosa, sin apartar la vista de su hermana, que sonríe pese a la espera.
Reencuentros drusos en los Altos del Golán en medio de la violencia en Siria
El trasvase de población ocurre en paralelo a los recientes choques en la ciudad siria de Al Sueida, donde drusos, clanes beduinos y fuerzas del nuevo gobierno sirio se enfrentaron esta semana. El Observatorio Sirio de Derechos Humanos cifra en 370 los muertos desde el lunes. Una mediación de Estados Unidos, Turquía y países árabes logró un frágil alto el fuego.
Desde el martes, decenas de drusos cruzaron de Israel a Siria para protestar contra la violencia. El miércoles, la prensa israelí reportó que más de mil personas atravesaron la divisoria.
Una comunidad dividida
En los Altos del Golán ocupados por Israel viven unos 24.000 drusos. Aunque el rechazo a la ocupación fue fuerte en un inicio, cada vez más jóvenes adoptan la ciudadanía israelí y sirven en el Ejército. “Queremos abrir la frontera. Si el Ejército está allí, ¿por qué no podemos visitar a nuestros familiares?”, reclama Safadi Salim, cuyo hijo cruzó a la ciudad siria de Hader, pero prefirió volver a Israel.
Política y tensión militar
Tras el colapso del gobierno de Al Asad el 8 de diciembre de 2024, Israel amplió su control sobre la zona desmilitarizada. En los últimos días, bombardeó instalaciones del nuevo gobierno sirio en Damasco. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, advirtió que no permitirá masacres contra los drusos ni la presencia militar más allá del sur de Damasco.
El presidente sirio, Ahmed al Sharaa, anunció que la seguridad en el sur quedará en manos de líderes locales y religiosos para calmar la situación.
Reencuentros que parecen un sueño
Entre lágrimas, una mujer que vive en Israel desde hace 23 años abraza a su hermano llegado desde Siria. “No pude estar cuando mis padres murieron, ni en las bodas de mis hermanos. Hoy es como un sueño”, dice, mientras, a pocos metros, soldados israelíes abren las vallas ante los aplausos de ambos lados.
