Rebeldes hutíes bombardean con proyectiles el Palacio Presidencial de Adén y matan a dos escoltas del primer ministro Shayaa al Zindani en un ataque directo a la sede del Gobierno. los rebeldes hutíes lanzaron este jueves 15 de octubre de 2026 una ofensiva con misiles contra el Palacio Presidencial de Adén, sede temporal del Ejecutivo reconocido por la comunidad internacional, provocando la muerte de dos escoltas asignados a la custodia del primer ministro Shayaa al Zindani.
La institución oficial opera en esta urbe marítima desde que los combatientes rebeldes tomaron el control militar de la capital tradicional, Saná, durante el alzamiento armado de 2014.
El Ministerio de Información yemení divulgó un comunicado urgente para confirmar que el jefe de Gobierno y el resto de los ministros de su gabinete resultaron ilesos tras los impactos de los proyectiles contra las instalaciones del complejo estatal.
Proyectiles sobre Adén y la muerte de los dos guardaespaldas
El comunicado ministerial expuso las circunstancias del bombardeo contra la sede ejecutiva costera:
- El portavoz del Ministerio de Información certificó que Shayaa al Zindani y los integrantes del tren ministerial «se encuentran a salvo» luego del asalto con misiles.
- La fuerza insurgente disparó varios proyectiles dirigidos contra el perímetro del recinto palaciego situado en la estratégica franja meridional.
- Los proyectiles impactaron puestos de guardia exterior, provocando el fallecimiento instantáneo de dos guardaespaldas del primer ministro.
- Los servicios médicos acudieron al patio del complejo para auxiliar a los efectivos heridos y asegurar las rutas de escape de los altos funcionarios.
- El mando militar gubernamental acordonó las inmediaciones del palacio para repeler posibles arremetidas complementarias por vía aérea o terrestre.
En tal sentido, las autoridades del Gobierno central refuerzan las barreras perimetrales con sistemas de radar para detectar nuevos lanzamientos antes de su detonación en tierra.
A este respecto, diversos analistas de Medio Oriente advierten que golpear las sedes gubernamentales busca desestabilizar la precaria gobernabilidad en las provincias libres de dominio hutí.
Aunado a esto, las fuerzas leales a Al Zindani convocaron reuniones extraordinarias con los comandantes de la coalición aliada para revisar los esquemas de protección palaciega.
Asimismo, los diplomáticos acreditados ante el gobierno provisional expresaron su repudio a la embestida bélica y demandaron garantías para la integridad de los líderes institucionales.
El eco de la toma de Saná y el cerco a la sede presidencial
Traslado institucional y presión insurgente constante
Por otra parte, la agresión bélica reactiva el recuerdo de los episodios que obligaron a la mudanza forzada de las carteras ministeriales.
El aparato estatal opera en la ciudad de Adén tras abandonar las instalaciones principales de Saná luego del golpe insurgente perpetrado hace más de una década.
Los combatientes hutíes mantienen su hostigamiento sistemático contra las dependencias sureñas para demostrar su alcance balístico sobre cualquier punto de la geografía yemení.
Dicha capacidad de fuego compromete el funcionamiento de los ministerios y obliga a constantes traslados clandestinos de los jefes de Estado.
En consecuencia, los servicios de inteligencia gubernamentales rastrean los puntos de lanzamiento para dirigir contragolpes aéreos sobre las plataformas móviles de misiles.
De igual manera, los organismos internacionales temen que este incidente dinamite cualquier intento de tregua o negociación entre las partes en conflicto.
Tensión en el litoral meridional
Por añadidura, el saldo fatal de los dos escoltas enciende las alertas en todas las dependencias públicas de Adén.
Los mandos policiales revisan exhaustivamente los controles de acceso en las inmediaciones del palacio para impedir infiltraciones de agentes enemigos.
Dicha tarea operativa persigue devolver la calma a los residentes civiles de la ciudad que escucharon las fuertes explosiones durante la mañana.
Por otro lado, los deudos de los dos custodios caídos en el cumplimiento de su deber aguardan los homenajes fúnebres de Estado.
De modo que los disparos sobre la sede, la muerte de los guardaespaldas, la supervivencia de Al Zindani y la sombra del conflicto desde 2014 marcan un día sombrío en Yemen.
Con información de EFE
