Una nueva campaña de excavaciones paleontológicas buscará durante este mes de julio completar el hallazgo de un dinosaurio gigante de hace 120 millones de años en el yacimiento de Las Cerradas, ubicado en el municipio riojano de Igea, España. El personal científico desplegará sus equipos en el terreno para rescatar el material fósil que aún permanece sepultado. La intervención pretende consolidar uno de los descubrimientos más significativos de la cuenca riojana en los últimos años.
Los trabajos de campo se desarrollarán entre los próximos días 4 y 12 de julio, bajo el liderazgo del equipo paleontológico Garras de Igea. Actualmente, los especialistas coordinan la logística operativa junto a investigadores de la Universidad de La Rioja, la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) y la Universidad de A Coruña. En consecuencia, la cooperación académica tiene como meta prioritaria la recuperación de los restos de un gran dinosaurio ornitópodo depositados en estructuras rocosas del Cretácico Inferior.
Un ecosistema lagunar óptimo para la fosilización
Los estudios geológicos determinan que, en la época en que habitó este ejemplar, el territorio que hoy constituye la comunidad de La Rioja formaba parte de un vasto complejo lagunar de más de 400 kilómetros cuadrados. La geografía prehistórica estaba compuesta por extensas llanuras embarradas, charcas dispersas, pequeños canales fluviales y lagunas someras.
Por otra parte, las características ambientales de este ecosistema primitivo favorecieron tanto la concentración de una rica fauna de dinosaurios como la excepcional conservación de sus huellas e icnitas y de sus restos óseos. Durante la campaña de excavación precedente, efectuada en 2025, los paleontólogos desenterraron las primeras piezas de un ornitópodo estiracosterno, una especie herbívora de gran tamaño que guarda similitudes anatómicas con el género Iguanodon.
Dimensiones estimadas y potencial del espécimen
Los ornitópodos representan un grupo de dinosaurios predominantemente cuadrúpedos que poseían la capacidad biológica de desplazarse de forma bípeda de manera ocasional, una peculiaridad motriz que se encuentra ampliamente registrada en varios yacimientos paleoicnológicos de la cuenca de Cameros. El hallazgo de este individuo confirmó el potencial científico de Las Cerradas y abrió líneas de investigación inéditas sobre la biodiversidad del Cretácico en la península ibérica.
Por consiguiente, el inventario de piezas recuperadas hasta la fecha muestra las siguientes características y proyecciones del ejemplar:
Fósiles localizados: El conjunto incluye restos apendiculares de los miembros anteriores, partes de la cintura pélvica, costillas y vértebras caudales.
Proporciones preliminares: Los cálculos anatómicos estiman que el dinosaurio medía cerca de 10 metros de longitud y superaba los 3 metros de altura.
Masa corporal: Los modelos de densidad sugieren que el peso total del animal rondaba las 10 toneladas métricas.
Todo el material extraído se encuentra bajo resguardo a la espera de someterse a rigurosos procesos de restauración y limpieza en laboratorios especializados antes de su descripción formal.
Metas taxonómicas de la campaña actual
El propósito central de la campaña que inicia esta semana es ampliar de forma sustancial el área periférica de la cuadrícula de excavación para recuperar piezas óseas complementarias pertenecientes al mismo espécimen. Los científicos consideran altamente probable que el sustrato rocoso aún albergue más elementos del esqueleto de este herbívoro gigante.
Finalmente, la recolección de nuevas estructuras óseas facilitará una reconstrucción tridimensional más exacta de su morfología, permitiendo definir con exactitud su tamaño y variables biomegánicas. En conclusión, los datos adicionales servirán para determinar la identidad taxonómica precisa del espécimen, esclareciendo si se trata de una especie ya conocida por la ciencia o de un nuevo descubrimiento para la paleontología global.
Con información de EFE
