Profesores de la Universidad de Cornell denuncian intentos de silenciar protestas tras la violación grupal a una estudiante y exigen abolir privilegios en las fraternidades. Profesores de la prestigiosa Universidad de Cornell denunciaron este jueves 15 de octubre de 2026 ante la agencia EFE que las máximas autoridades de la institución intentan silenciar las manifestaciones originadas tras la acusación por violación grupal que presentó una alumna.
La comunidad universitaria retomó sus actividades académicas tras el receso otoñal prestando atención exclusiva a la demanda civil que interpuso semanas atrás una joven bajo la identidad protegida de Jane Doe, quien sostiene que el centro de élite eludió investigar a fondo la agresión sexual continuada que sufrió a manos de siete integrantes de una fraternidad en 2024.
Dicho reclamo judicial movilizó al claustro docente, cuyos miembros impulsan una moción de desconfianza contra el equipo rectoral y exigen transformaciones estructurales urgentes en el régimen de hermandades estudiantiles.
Represión en el campus y el reclamo de la profesora Julia Chang
La planta profesoral criticó la respuesta coercitiva que aplica el rectorado para frenar las quejas de los alumnos:
- La profesora de Estudios Hispánicos, Julia Chang, expuso la zozobra existente en el recinto: «Los alumnos están frustrados. No tienen nada de confianza en la dirección actual de la universidad y tienen mucho miedo porque llevamos ya dos, tres años con represión de la libertad de expresión en este campus».
- El periódico estudiantil The Cornell Daily Sun destapó los detalles de la querella legal, hecho que detonó marchas masivas y pintadas donde acusaban al centro de «proteger a los violadores».
- Las cuadrillas de limpieza borraron rápidamente los grafitis del Goldwin Smith Hall para ocultar el malestar, mientras los jóvenes caminan hacia los salones esquivando a los medios de comunicación.
- El historial disciplinario revela que el centro expulsó o suspendió al menos a 81 estudiantes desde octubre de 2023 por ejercer el derecho a manifestar, incluyendo la reciente acampada en favor de Palestina.
- El tribunal disciplinario universitario expulsó únicamente a dos de los siete implicados directos en el ataque sexual contra Jane Doe.
En tal sentido, los colectivos de alumnos organizan redes de apoyo clandestinas para evitar que los comités de disciplina los identifiquen en futuras concentraciones.
A este respecto, diversos expertos en derecho universitario advierten que la desprotección institucional empuja a las víctimas a recurrir directamente a la justicia ordinaria.
Aunado a esto, los delegados estudiantiles afirman que la directiva intensificó la presencia de guardias privados para disolver cualquier aglomeración en los pasillos centrales.
Asimismo, varios grupos de egresados amenazan con congelar sus donaciones benéficas si la administración no esclarece las faltas del tribunal sancionatorio.
Moción de censura y cuestionamientos al presidente Michael Kotlikoff
Derek Chang y Macarena Tejada cargan contra la cúpula
Por otra parte, los catedráticos promueven un debate formal en el claustro para censurar formalmente la inacción administrativa.
El profesor de Historia Derek Chang respaldó activamente el voto de desconfianza y justificó la presión mediática: «Fue necesario que llegara a los medios para que se lo tomaran en serio».
El docente recordó la actitud del presidente de Cornell, Michael Kotlikoff, quien conservó su cargo intacto tras protagonizar un choque vehicular contra un grupo de alumnos meses atrás.
La profesora adjunta de español Macarena Tejada defendió que la iniciativa busca enviar «un mensaje directo y claro del rechazo», aunque descartó que una simple dimisión del rector resuelva el problema de fondo.
Tejada censuró las prioridades institucionales: «Cornell tiene una oportunidad de oro en este momento para sentar un precedente sobre tolerancia cero en agresiones sexuales para otras universidades en el país, públicas y privadas. De momento, la directiva está más enfocada en la imagen pública que en crear un cambio verdadero».
En consecuencia, los promotores de la resolución esperan sumar apoyos mayoritarios en la próxima sesión plenaria del cuerpo de profesores.
De igual manera, los docentes exigen canales de comunicación transparentes para que los reclamos no dependan exclusivamente de la cobertura de la prensa externa.
Privilegios en fraternidades y alarmante estadística de abusos
Propuesta para abolir estructuras masculinas y femeninas
Por añadidura, el profesorado apunta contra el desbalance normativo que favorece la impunidad dentro de las residencias masculinas.
Julia Chang denunció la asimetría de reglas: las agrupaciones de mujeres o sororidades tienen vetado el consumo de bebidas alcohólicas, mientras que las fraternidades masculinas cuentan con autorización libre, lo cual «les permite controlar la vida social de la universidad».
La académica sentenció con firmeza la urgencia de erradicar estas prerrogativas: «Es una estructura muy peligrosa y eso tiene que cambiar. Estamos en 2026».
Macarena Tejada propuso dar un paso definitivo y solicitó abolir formalmente tanto las fraternidades masculinas como las sororidades en todo el recinto.
Un sondeo interno publicado por la propia universidad en noviembre de 2025 comprobó que el 52 % de las alumnas vinculadas a estas hermandades sufrió agresiones sexuales no consentidas durante su paso académico, en comparación con el 29 % registrado entre alumnas no afiliadas.
Por otro lado, diversas agrupaciones de juristas preparan asesorías gratuitas para representar a otras jóvenes que decidieron denunciar agresiones similares en el estado de Nueva York.
De modo que la demanda de Jane Doe, la tibia sanción a los agresores, la rebelión de los docentes y la disparidad en las fraternidades sacuden las bases de Cornell.
Con información de EFE
