Nayarí González CNP 24760
Guanare 28 de julio 2026 — A tan solo tres semanas de iniciar formalmente la recolección de la cosecha de invierno, el sector arrocero del país atraviesa por un momento crítico. José Luis Pérez del Palomar, presidente de Fevearroz, alertó sobre la profunda incertidumbre que impera en la cadena agroproductiva debido a la falta de definición en los precios de comercialización y los severos desequilibrios generados por las importaciones desmedidas.
Pérez del Palomar señaló que, pese a haber cumplido con más del 90% de la intención de siembra planificada para este ciclo, los productores enfrentan un escenario adverso. Actualmente, se registran unas 47.000 hectáreas sembradas en el estado Portuguesa, alcanzando las 55.000 hectáreas si se suman los estados Cojedes y Barinas, además de unas 7.000 a 8.000 hectáreas en el estado Guárico. Aunque estas cifras representan una superficie total ligeramente menor unas 8.000 hectáreas menos en comparación con el ciclo de invierno pasado, el volumen de producción sigue siendo vital para la seguridad alimentaria nacional.
El dirigente gremial recordó que en febrero pasado se había acordado en Caracas, junto al entonces ministro León Heredia, un precio de referencia de 0,40 dólares por kilogramo de arroz paddy húmedo puesto en la industria. Sin embargo, diversas empresas incumplieron dicho acuerdo en el ciclo anterior. Hoy en día, los rumores sobre tarifas muy por debajo de esa base encienden las alarmas entre los agricultores.
El problema medular que descompensa el mercado radica en la entrada de arroz importado de manera desmedida y en el peor momento posible: durante la época de cosecha. Estas internaciones, según denunció el sector, no se han distribuido equitativamente y benefician a actores que no financiaron la producción nacional, desplazando al rubro venezolano en los anaqueles con precios inferiores.
Ante este panorama, Fevearroz hizo un llamado formal a las autoridades del Ejecutivo nacional y al sector industrial para instalar mesas de trabajo urgentes. Es fundamental definir con claridad el precio justo antes de que comience el arrime de la cosecha, garantizando que este vaya de la mano con la realidad y la estructura de costos actual.
«Si en este ciclo no se logra una comercialización exitosa, lo más evidente es que en el próximo período la superficie de arroz sea mucho menor, rompiendo con cuatro años consecutivos de recuperación del sector», enfatizó Pérez del Palomar.
En este sentido, el presidente de Fevearroz advirtió que un colapso en la rentabilidad primaria afectaría directamente a las zonas rurales donde hacen vida los agricultores, desencadenando mayor desempleo e incidencias negativas en la seguridad de las comunidades agrícolas. Los productores insisten en que corregir estas distorsiones a tiempo es la única vía para garantizar nuevas inversiones y mantener el abastecimiento nacional.
