Presidente de Colombia ofrece asistencia total a Panamá tras el sismo de 7,7 y la alerta de tsunami en el Pacífico. El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, ofreció este viernes 9 de octubre de 2026 «la asistencia necesaria» a Panamá luego del potente terremoto de magnitud 7,7 que sacudió el territorio istmeño.
El mandatario neogranadino recurrió a su cuenta oficial en la red social X para ratificar el compromiso incondicional de su administración con las autoridades panameñas frente al suceso geológico que desencadenó la activación de una alerta de tsunami en varios litorales de la región.
Mensaje de hermandad de De la Espriella y nuevos datos del USGS
El jefe de Estado colombiano manifestó su irrestricto apoyo a la nación vecina en medio del impacto generado por la sacudida.
De la Espriella dirigió palabras de aliento hacia las poblaciones afectadas a través de los canales digitales:
«¡Panamá no está sola! Cuenten con el respaldo de Colombia y con toda nuestra disposición para brindar la asistencia que sea necesaria. Colombia acompaña a la nación panameña en esta adversidad. Nos unen la historia, la hermandad y unos lazos de amistad que se fortalecen especialmente en los momentos difíciles».
En tal sentido, las redes sismológicas actualizaron los parámetros instrumentales del violento evento:
- El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) ubicó el epicentro a escasos 12 kilómetros de Tonosí, en el sur de Panamá.
- El punto de fractura se situó aproximadamente a 239 kilómetros de distancia de Ciudad de Panamá.
- El reloj marcaba las 12:56 hora local (17:56 GMT) cuando la tierra comenzó a temblar con fuerza inusitada.
- Los científicos reportaron preliminarmente una magnitud de 7,6, pero el USGS recalculó la fuerza final del movimiento telúrico en 7,7.
A este respecto, el Sistema de Alerta de Tsunamis de Estados Unidos incluyó a la costa pacífica de Colombia, Ecuador, Guatemala y Nicaragua dentro de su advertencia de posibles olas anómalas.
Aunado a esto, las capitanías marítimas y los organismos de socorro activaron de inmediato los protocolos de vigilancia en los litorales comprometidos para proteger a las flotas pesqueras.
Asimismo, los expertos en geofísica coordinan el intercambio de datos satelitales entre las estaciones sismológicas de Bogotá y la capital panameña para vigilar fallas asociadas.
Balance en el Chocó y el doloroso antecedente colombiano
Tranquilidad en la franja limítrofe del Chocó
Por otra parte, las autoridades regionales colombianas revisaron minuciosamente los poblados ubicados en la frontera compartida.
La gobernadora del departamento del Chocó, Nubia Carolina Córdoba, confirmó un panorama de total normalidad en las costas pacíficas colombianas.
La mandataria regional precisó que los municipios costeros limítrofes con territorio panameño «se encuentran hasta el momento indemnes» tras el sacudón:
«Me he comunicado con los alcaldes y han reportado que no hay afectaciones humanas o materiales en ningún de los municipios fronterizos. El resto del territorio departamental no tiene afectación».
En consecuencia, los equipos de defensa civil en el Chocó levantaron las primeras inspecciones oculares sin constatar pérdidas humanas ni perjuicios sobre las viviendas ribereñas.
De igual manera, los alcaldes locales mantienen activos los comités de gestión del riesgo por pura cautela ante cualquier cambio en la marea.
La memoria viva de la catástrofe en San José del Palmar
Por añadidura, este violento remezón en Panamá ocurre justamente un día antes de cumplirse dos meses del terremoto de magnitud 7,4 que enlutó al centro-oeste de Colombia:
Aquel temblor del 10 de agosto, cuyo epicentro castigó al municipio chocoano de San José del Palmar, dejó una profunda herida en la sociedad colombiana.
Los registros oficiales de aquella catástrofe contabilizaron 335 personas fallecidas, 4.516 ciudadanos con lesiones físicas y más de 364.670 familias damnificadas a lo largo de varias entidades.
Por otro lado, esa dolorosa vivencia reciente motivó la inmediata reacción de solidaridad y empatía del presidente Abelardo de la Espriella hacia el pueblo de Panamá.
De modo que la combinación entre la advertencia de tsunami en cuatro países, la oferta de rescate de Bogotá y el reporte de calma en Chocó marca una jornada de alta sensibilidad regional.
Con información de EFE
