Ley de Agentes Extranjeros amenaza a ONGs LGBTIQ+. Organizaciones de mujeres trans y defensoras de los derechos humanos de la comunidad LGBTIQ+ en El Salvador han lanzado una severa advertencia este viernes. Afirman que la propuesta Ley de Agentes Extranjeros, impulsada por el presidente Nayib Bukele, «provocará» una verdadera «cacería de brujas» contra los miembros de organizaciones de la sociedad civil.
Mónica Linares Hernández, portavoz de la Asociación Solidaria para Impulsar el Desarrollo Humano (Aspidh Arcoiris), explicó en conferencia de prensa que el trabajo de las organizaciones LGBTIQ+ ya se ha visto afectado por recortes o retiros de fondos.
Según Linares, estos recortes se han producido «por mandato del presidente» Donald Trump.
«Ahora con la Ley de Agentes Extranjeros, los pocos fondos que se puedan conseguir como organizaciones de sociedad civil, que sí elaboramos un trabajo organizado para la defensa de los derechos humanos de las poblaciones y que debería hacerlo el Estado, vamos a quedar aún más con las manos atadas a la espalda», señaló Linares.
La portavoz de Aspidh Arcoiris, una organización que brinda asistencia psicológica y asesoría jurídica gratuita, lamentó que «lo peor del caso es que no podemos hacer un manifiesto, no podemos hacer una marcha, no podemos hacer una protesta porque somos silenciadas por el estado de excepción».
El Salvador se encuentra bajo un estado de excepción desde hace tres años, implementado con el objetivo de combatir a las pandillas. Esta medida suspende algunas garantías constitucionales y ha resultado en miles de detenciones, la mayoría de ellas arbitrarias, según denuncian diversas organizaciones de derechos humanos.
«Para nosotras, definitivamente, es el comienzo de una cacería de brujas lo que tiene el Estado salvadoreño para con las organizaciones LGBTIQ+ y con las organizaciones en general que defienden los derechos humanos de las personas en un contexto de vulnerabilidad y pobreza», expresó Mónica Linares
El presidente Nayib Bukele anunció esta semana que enviaría a la Asamblea Legislativa una propuesta de Ley de Agentes Extranjeros.
Entre los puntos más polémicos de la propuesta, se incluye la imposición de un impuesto del 30 % a las donaciones que reciben las organizaciones sociales.
Es importante recordar que una ley similar fue propuesta en 2021, aunque en aquella ocasión no llegó a aprobarse. En esa propuesta anterior, el impuesto para las ONGs era aún mayor, alcanzando el 40 % de sus ingresos.
La preocupación de las organizaciones de la sociedad civil es palpable. Temen que esta nueva normativa restrinja aún más su capacidad de operar y de defender los derechos de las poblaciones más vulnerables en El Salvador.
Este escenario plantea interrogantes sobre el futuro de las organizaciones no gubernamentales en el país y su crucial labor en la defensa de los derechos humanos.
Con información de EFE
