Portugal avanza para restringir redes a menores. El Parlamento de Portugal dio este jueves el primer paso para limitar el acceso a redes sociales a menores de 16 años.
La iniciativa fue presentada por el gobernante Partido Social Demócrata (PSD), de centroderecha. El texto propone elevar la edad mínima de acceso autónomo de 13 a 16 años.
De aprobarse definitivamente, los menores de 16 necesitarán consentimiento paterno para usar redes sociales.
Apoyo y rechazo en el Parlamento
La propuesta fue aprobada en primera instancia con los votos del PSD y el Partido Socialista (PS).
También respaldaron la medida el animalista PAN y el regionalista JPP.
Se abstuvieron los democristianos CDS-PP, socios de Gobierno, así como Livre, el Bloco de Esquerda y un diputado socialista.
En contra votaron el partido Chega y la Iniciativa Liberal (IL).
Tras esta aprobación inicial, el texto pasará a una comisión parlamentaria. Allí se debatirán posibles cambios antes de regresar al pleno para votación final.
Portugal avanza para restringir redes a menores
El proyecto contempla multas de hasta dos millones de euros para empresas propietarias de plataformas que incumplan la ley.
En el caso de personas, las sanciones económicas oscilarían entre 10.000 y 250.000 euros.
El PSD propone que la verificación de edad se realice mediante una clave digital con autenticación simple o reforzada.
Asimismo, plantea medidas para prevenir la adicción en menores de 16 años.
Entre ellas destacan la prohibición de la reproducción automática de contenidos y de notificaciones no esenciales.
También se limitarían sistemas de creación de imágenes o videos falsos.
Plataformas afectadas
La normativa alcanzaría redes sociales, servicios de apuestas y juegos en línea.
Igualmente, incluiría plataformas para compartir imágenes y videos.
También abarcaría prestadores de contenidos adictivos, violentos o sexuales con restricciones de edad.
Quedarían excluidos los servicios de comunicaciones electrónicas interpersonales.
La iniciativa coincide con el anuncio de España de prohibir el acceso a redes a menores de 16 años.
Otros países, como Francia, Nueva Zelanda y Dinamarca, han expresado preocupaciones similares sobre los riesgos digitales.
