Valencia, 20 de febrero de 2026-. Polonia volverá a fabricar minas antipersonas. Polonia oficializó su salida de Polonia del tratado que prohíbe el uso de minas antipersona. La decisión se enmarca en el deterioro de la seguridad en el flanco oriental de la OTAN y en el avance del proyecto defensivo conocido como “Escudo del Este”.
La denuncia del acuerdo fue notificada en agosto de 2025. Este viernes se cumplieron los seis meses reglamentarios que exige la Convención de Ottawa para hacer efectiva la desvinculación.
Con esta medida, Polonia podrá producir, almacenar y desplegar minas antipersona en su territorio. Las autoridades prevén reforzar especialmente las fronteras con Bielorrusia y el enclave ruso de Kaliningrado.
Varsovia se suma así a Finlandia y a los tres países bálticos, que también abandonaron el tratado. Estos Estados trabajan actualmente en una barrera defensiva que se extiende desde el mar Báltico hasta el Ártico.
Polonia volverá a fabricar minas antipersonas
El primer ministro Donald Tusk defendió la decisión durante una visita a un campo de entrenamiento militar. Aseguró que Polonia necesita “todas las herramientas disponibles” para garantizar su seguridad en un entorno regional cada vez más tenso.
El Gobierno sostiene que la situación geopolítica exige medidas adicionales de protección. También afirma que el despliegue de minas formará parte de un sistema defensivo más amplio, integrado por vigilancia fronteriza, infraestructura militar y cooperación con aliados de la OTAN.
Expertos en seguridad señalan que la salida del tratado responde a un cambio estratégico en Europa del Este. La región ha reforzado sus capacidades militares desde el aumento de tensiones con Rusia y la inestabilidad en zonas fronterizas.
Implicaciones y reacciones internacionales
La salida de Polonia del tratado genera preocupación entre organizaciones humanitarias. Estas entidades recuerdan que las minas antipersona causan víctimas civiles incluso décadas después de los conflictos.
Sin embargo, Varsovia insiste en que su uso será estrictamente defensivo y limitado a áreas controladas. También asegura que se aplicarán protocolos para minimizar riesgos a la población.
La decisión podría influir en otros países que evalúan ajustes en sus políticas de defensa. Por ahora, la OTAN no ha emitido comentarios directos sobre la medida, aunque mantiene su postura general de apoyo a los acuerdos internacionales de desminado.
