Valencia, 5 de diciembre de 2025-. Polonia declaró ilegal al Partido Comunista. El 3 de diciembre de 2025 marca un hito en la historia política de Polonia.
El Tribunal Constitucional declaró ilegal al Komunistyczna Partia Polski (KPP), fundado en 2002.
El KPP era heredero del Partido Obrero Unificado Polaco, que gobernó entre 1945 y 1989.
La sentencia invoca el Artículo 13 de la Constitución polaca y señala violaciones al Artículo 11.
Este último establece que los partidos deben influir en la política por medios democráticos.
El Tribunal determinó que los objetivos del KPP eran incompatibles con la democracia y la igualdad.
Según el fallo, no se permite la existencia de un partido que glorifique regímenes responsables de crímenes contra la población.
La ilegalización refleja la protección de Polonia frente a ideologías totalitarias que amenacen el orden democrático.
Polonia declaró ilegal al Partido Comunista
La primera moción para ilegalizar al KPP fue presentada en 2020 por Zbigniew Ziobro, entonces fiscal y ministro de Justicia.
En esa ocasión, la propuesta no prosperó, pero el actual presidente Karol Nawrock retomó el caso.
Nawrock, respaldado por el partido conservador PiS, argumentó que el KPP defendía métodos violentos y totalitarios.
Durante más de dos décadas, el KPP se mantuvo marginal: no logró escaños en el Parlamento ni en asambleas locales.
Se estima que contaba con aproximadamente 300 militantes, sin influencia política significativa.
El partido funcionaba al margen del sistema democrático, pero mantenía presencia simbólica en el panorama político polaco.
Contexto social
La declaración de ilegalidad es la primera en más de tres décadas contra un partido comunista contemporáneo.
En 2023, Polonia modificó el Artículo 256 del Código Penal para sancionar la promoción de ideologías totalitarias.
La medida contempla penas por difundir públicamente comunismo, nazismo, fascismo u otras doctrinas que amenacen la democracia.
Expertos consideran que la decisión refuerza la protección de la libertad, la igualdad y los valores democráticos.
Al mismo tiempo, genera debate sobre los límites de la acción política y la memoria histórica del país.
El fallo del Tribunal Constitucional sella la ilegalidad del KPP y marca un precedente legal para futuras evaluaciones de partidos políticos.
