Valencia, 6 de octubre de 2026-. Pedro Sánchez aprobó dos nuevos decretos de vivienda a pesar de haber convocado a elecciones anticipadas para noviembre: “No vamos a tirar la toalla”.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, aseguró este martes que el Ejecutivo mantendrá su gestión institucional y descartó cualquier opción de dimisión, al intervenir al término de la reunión del Consejo de Ministros que finalizó con la aprobación de los denominados decretos Maricarmen, según informó la cobertura política del día.
Los paquetes normativos sobre vivienda, que previamente habían sido rechazados por los partidos de la oposición en el Congreso de los Diputados, deberán ser convalidados en los próximos días en la Comisión Permanente de la Cámara Baja, un escenario donde el bloque gubernamental no requiere los votos de Carles Puigdemont para salir adelante.
Estrategia electoral y medidas sobre el alquiler
Con esta maniobra política, el líder del Ejecutivo busca colocar el debate habitacional entre inquilinos y propietarios en el centro de la campaña electoral, intentando eclipsar asuntos complejos e incómodos impulsados por la oposición, tales como los casos de corrupción y la crisis migratoria en Ceuta.
El primero de los decretos aprobados incluye la prórroga de dos años para los contratos de alquiler vigentes, la protección frente a desahucios para colectivos vulnerables hasta el año 2030, la implementación de ayudas directas a los inquilinos y bonificaciones fiscales dirigidas a los pequeños caseros, contando con el respaldo previo del PNV.
Pedro Sánchez aprobó dos nuevos decretos de vivienda a pesar de haber convocado a elecciones anticipadas para noviembre: “No vamos a tirar la toalla”
La decisión del Gobierno ha provocado duras críticas desde la oposición, destacando las declaraciones de la presidenta de la Comunidad de Madrid, quien acusó a Sánchez de pretender secuestrar el Congreso para aprobar normativas que atentan contra el derecho constitucional de la propiedad privada.
Paralelamente, los decretos se han ratificado en un contexto social marcado por las movilizaciones ciudadanas orientadas a convocar la primera huelga general por la vivienda en la historia de la democracia española.
