Parlamento Europeo suspende acuerdo con EE. UU. por aranceles. El Parlamento Europeo decidió este lunes suspender la ratificación del acuerdo comercial entre la Unión Europea y Estados Unidos.
La medida se tomó hasta conocer si la administración de Donald Trump continuará cumpliendo el pacto tras la sentencia de la Corte Suprema que invalidó su política arancelaria.
Parlamento Europeo suspende acuerdo con EE. UU. por aranceles
El bloque comunitario exige claridad sobre la aplicación del gravamen del 15% a la mayoría de productos europeos.
Este impuesto fue acordado por Trump con la presidenta del Ejecutivo comunitario, Ursula von der Leyen, durante el pasado verano.
La Comisión de Comercio del Parlamento Europeo tenía previsto votar el acuerdo, pero el PPE, socialdemócratas, liberales y Verdes decidieron suspender la votación.
«La situación ahora es más incierta que nunca», afirmó el jefe de la Comisión de Comercio, el alemán Bernd Lange.
Unidad europea y apoyo a negociaciones
Los eurodiputados se reunirán la próxima semana para evaluar la postura estadounidense y decidir sobre la ratificación en el pleno de marzo.
La eurodiputada del PPE Zeljana Zovko señaló que «un aplazamiento breve y técnico garantiza claridad jurídica completa».
Zovko destacó que la unidad europea es esencial y respaldó al comisario de Comercio, Maros Sefcovic, para negociar de forma eficaz con Washington.
Contactos con Washington
Tras el fallo del Tribunal Supremo y los nuevos aranceles del 15% anunciados por Trump, Sefcovic conversó con el secretario de Comercio estadounidense, Howard Lutnick, y con el representante comercial, Jamieson Greer.
El comisario insistió en el respeto al acuerdo y reiteró el mensaje en la videoconferencia con los ministros de Comercio del G7.
Mientras tanto, la UE no aplica el arancel del 0% a bienes industriales estadounidenses, tal como estaba previsto en Turnberry, Escocia, el pasado verano.
Contexto de tensión
El acuerdo buscaba evitar una guerra comercial y dar seguridad a las empresas europeas.
Sin embargo, la política comercial entre Bruselas y Washington ha estado inestable, primero con la crisis de Groenlandia y ahora por la sentencia de la Corte Suprema.
