Papa León XIV evoluciona favorablemente tras extirparle un adenocarcinoma pulmonar en el Policlínico Gemelli e inicia fisioterapia respiratoria a la espera de biopsias moleculares. La Oficina de Prensa del Vaticano confirmó este miércoles 14 de octubre de 2026 que el papa León XIV presenta una evolución postoperatoria completamente normal tras someterse a análisis sanguíneos y radiografías de tórax en horas de la mañana.
Los cirujanos del Policlínico Gemelli de Roma intervinieron al Sumo Pontífice el pasado martes para extirparle un adenocarcinoma, patología correspondiente a un tipo de cáncer pulmonar, mediante un procedimiento videoasistido en el lóbulo inferior del pulmón derecho.
El parte sanitario certifica que el Santo Padre ya camina por la habitación, tolera alimentos sólidos y comenzó terapias de rehabilitación pulmonar.
Resultados clínicos favorables y primeros ejercicios motores
El informe oficial avalado por los especialistas a cargo certificó la estabilidad física del jerarca de la Iglesia:
- Los médicos practicaron a primera hora los exámenes hematológicos y el control radiológico torácico programados para la fase inicial de convalecencia.
- El boletín médico ratificó la estabilidad orgánica: «Los resultados confirman una evolución postoperatoria normal: los valores se encuentran dentro de los límites normales para el tipo de intervención realizada».
- El Santo Padre inició este miércoles sesiones dirigidas de fisioterapia respiratoria para expandir su capacidad ventilatoria de forma progresiva.
- El Pontífice empezó a caminar dentro del recinto hospitalario y reanudó su dieta habitual, ingiriendo tanto el desayuno como el almuerzo sin complicaciones gastrointestinales.
- Fuentes vaticanas constataron que León XIV mantiene un estado general óptimo y conserva un buen estado de ánimo.
En tal sentido, los fisioterapeutas aplican protocolos de respiración asistida para acelerar el restablecimiento muscular de la caja torácica.
A este respecto, diversos neumólogos destacan que la movilidad temprana y la ingesta rápida de alimentos disminuyen drásticamente los riesgos de trombosis o adherencias.
Aunado a esto, las congregaciones religiosas alrededor del orbe celebran la respuesta positiva del organismo papal frente al trauma quirúrgico.
Asimismo, el equipo de enfermería vigila los drenajes torácicos para constatar que los niveles de oxígeno en sangre permanezcan dentro de rangos idóneos.
Aval de los cirujanos y espera de los estudios moleculares
Monitoreo a cargo de Luigi Carbone y Stefano Margaritora
Por otra parte, el documento emitido por la Santa Sede fundamenta sus conclusiones en la firma de las máximas autoridades médicas.
El médico personal del Pontífice, Luigi Carbone, junto con el jefe de cirugía torácica del Policlínico Gemelli, Stefano Margaritora, concluyeron formalmente que «la evolución sigue según lo previsto».
Dichos especialistas emplearon tecnología videoasistida de mínima invasión para resecar el tejido afectado y reducir el dolor postoperatorio.
La comunicación institucional de este miércoles omitió detalles sobre eventuales tratamientos farmacológicos complementarios o esquemas de quimioterapia preventiva.
El cuadro médico definitivo quedará supeditado a los resultados de los análisis moleculares que los patólogos realizan sobre las muestras de tejido y ganglios linfáticos extraídos en pabellón.
En consecuencia, los oncólogos requieren alrededor de una semana para completar las pruebas de laboratorio y definir si el paciente requerirá terapias adicionales.
De igual manera, el personal de cabecera prefiere aguardar el perfil genético de la lesión para estructurar el plan farmacológico a mediano plazo.
Diagnósticos preliminares y tecnología robótica previa
Detección temprana mediante broncoscopia y tomografía
Por añadidura, fuentes vaticanas revelaron detalles técnicos concernientes a los exámenes preparatorios que guiaron a los facultativos antes de ingresar a quirófano.
Los galenos practicaron oportunamente una broncoscopia robótica con toma de biopsia para localizar el carcinoma y evaluar la profundidad del tejido respiratorio comprometido.
Dicho protocolo diagnóstico incluyó una tomografía axial computarizada (TAC) de tórax para mapear las estructuras vasculares cercanas al lóbulo inferior derecho.
Estas herramientas avanzadas permitieron a los cirujanos planificar la extracción precisa del tumor sin comprometer áreas sanas del pulmón.
Por otro lado, los voceros de la Santa Sede mantendrán una postura prudente respecto a las audiencias públicas hasta que el Pontífice reciba el alta hospitalaria.
De modo que la extracción del lóbulo pulmonar, la normalidad en las pruebas de sangre, la reactivación física y la espera de los análisis moleculares definen la recuperación de León XIV en Roma.
Con información de EFE
