ONU alerta por crisis global de hambre y falta de fondos. El Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU advirtió que el planeta enfrenta una crisis de hambre “sin precedentes”, con dos hambrunas activas en Gaza y Sudán, una reducción histórica del financiamiento y un aumento del peligro para los cooperantes.
Una “tormenta perfecta”
“Vivimos una tormenta perfecta: necesidades históricas, caída drástica de fondos y más riesgo para los trabajadores humanitarios”, declaró el director adjunto del PMA, Carl Skau, durante su visita a Colombia, donde supervisó proyectos en comunidades indígenas de La Guajira.
El organismo enfrenta un recorte del 40 % de su presupuesto global, lo que ha forzado a reducir personal y asistencia en múltiples países.
“En Afganistán pasamos de atender a nueve millones de personas a apenas un millón y medio. Sabemos que morirán niños este invierno”, lamentó Skau.
ONU alerta por crisis global de hambre y falta de fondos
El funcionario denunció que el hambre se utiliza como herramienta bélica, violando el derecho internacional humanitario.
“En Gaza la situación es una catástrofe, una hambruna real”, advirtió, señalando que solo ingresan 150 camiones de ayuda al día, cuando se necesitan al menos 600.
También denunció bloqueos deliberados que impiden el acceso a zonas civiles en conflicto.
Caída de aportes y aumento del peligro
Los principales donantes —Estados Unidos, Alemania y Reino Unido— redujeron sus contribuciones de 9.000 a 6.400 millones de dólares entre 2024 y 2025.
“Intentamos diversificar fuentes, pero no alcanzará para compensar esas pérdidas”, reconoció Skau.
El año pasado fue récord en ataques contra trabajadores humanitarios, y las cifras de 2025 podrían superarlo.
“Nunca ha sido tan peligroso ser humanitario”, subrayó.
Colombia, un modelo de cooperación
Skau destacó el programa conjunto del PMA y el gobierno colombiano, que asiste a comunidades vulnerables y escolares en zonas afectadas por el hambre.
En 2024, el plan benefició a más de 722.000 personas, el 45 % mujeres.
“Colombia ofrece lecciones sobre cómo construir soluciones sostenibles con las autoridades locales”, afirmó.
Aun así, el diplomático recordó que el desafío sigue siendo enorme: 13 millones de colombianos aún padecen inseguridad alimentaria moderada o severa.
“Queremos ayudar a crear estructuras permanentes; el combate al hambre debe liderarlo cada gobierno”, concluyó.
