Muerte por exceso de trabajo conmociona a Corea del Sur. El fallecimiento de Jeong Hyowon, un supervisor de 26 años de la cadena de panaderías London Bagel Museum, reavivó la discusión sobre el gwarosa, término coreano que significa “muerte por exceso de trabajo”.
El joven murió de un paro cardíaco tras cumplir jornadas que alcanzaban casi 80 horas semanales, según informó The Korea Herald.
Explotación y agotamiento extremo
Los familiares denunciaron que Hyowon trabajaba turnos de más de 13 horas diarias, sin descanso adecuado.
En la semana previa a su muerte, habría acumulado unas 80 horas de labor continua. Fue hallado sin vida en un dormitorio de la sucursal donde trabajaba, en la ciudad de Incheon.
La autopsia descartó enfermedades previas y concluyó que el fallecimiento se debió a agotamiento físico y estrés crónico derivados de la sobrecarga laboral.
Muerte por exceso de trabajo conmociona a Corea del Sur
Último mensaje y denuncia familiar
Su último texto a su novia reflejó el nivel de presión que vivía: “Había tanto movimiento en la tienda que ni me di cuenta de que me salté la cena”.
La familia solicitó una indemnización por lesiones laborales y pidió al Ministerio de Empleo y Trabajo de Corea del Sur reconocer la responsabilidad de la empresa.
El gwarosa, una tragedia persistente
La ley surcoreana considera el exceso de trabajo agudo —cuando las horas laborales aumentan drásticamente en poco tiempo— como una posible causa de muerte laboral.
El caso de Hyowon expone nuevamente las duras condiciones del sector de servicios, donde las jornadas prolongadas y la falta de regulación efectiva siguen cobrando vidas en una sociedad que enfrenta el dilema entre productividad y bienestar.
