Valencia, 6 de enero de 2026-. Ministro de Comunicación aseguró que Maduro mandó un mensaje al hacer un gesto con los dedos. Nicolás Maduro fue fotografiado esposado, mostrando la señal de la “V” de victoria con dos dedos.
Horas después, ya en el Metropolitan Detention Center en Brooklyn, Maduro levantó ambos pulgares, enviando un mensaje de tranquilidad a sus seguidores.
Mensajes estratégicos
El ministro de Comunicación e Información, Freddy Ñáñez, indicó que los gestos forman parte de un plan cuidadosamente diseñado por Maduro.
Según Ñáñez, la primera señal, la V, representaba “Nosotros venceremos”, mientras que los pulgares arriba significan “Estoy bien, sigan adelante”.
El documento filtrado al que tuvo acceso La Hora de Venezuela muestra que estas señales fueron difundidas a militantes y propagandistas del oficialismo.
Ñáñez instó a los comunicadores a proteger la imagen, los sentimientos y los objetivos estratégicos de la revolución, usando las señales como símbolos.
Incluso en la instalación de la nueva Asamblea Nacional, el presidente del ente legislativo, Jorge Rodríguez, repitió la señal de la V en varias ocasiones.
Plan político y militar
El ministro aseguró que Maduro previó todos los escenarios posibles, desde el peor hasta el más favorable, incluyendo su captura.
Delcy Rodríguez asumió la Presidencia encargada siguiendo el plan estratégico de Maduro, con el respaldo de Jorge Rodríguez y Diosdado Cabello.
Ñáñez destacó que Maduro se convirtió en “el prisionero de guerra, el prisionero político más importante del mundo”, según la narrativa oficial.
El plan de Maduro contemplaba mantener el poder político, garantizar la paz y seguridad, y pasar a una nueva fase de lucha política, jurídica, social y económica.
Guerrilla comunicacional
El ministro Ñáñez pidió proteger la imagen de la revolución y blindar a Delcy de rumores o teorías de conspiración.
Los equipos de comunicación deben alejarse de cualquier sentimiento de derrota y mantener la narrativa de “rescatar” a Maduro.
Según Ñáñez, “no le creamos nada a nadie, salvo a nosotros mismos”, insistiendo en controlar la narrativa oficial.
Los hermanos Delcy y Jorge Rodríguez han liderado el tema comunicacional desde 2013, mientras Ñáñez dirige el ministerio desde 2020, reforzando la estrategia propagandística oficial.
