Michelle Bachelet denuncia la soledad y la violencia política contra las mujeres en América Latina mientras impulsa desde Panamá una red regional frente a la brecha de poder. Exdirectora de ONU Mujeres y actual vicepresidenta del Club de Madrid, Michelle Bachelet, advirtió este lunes 26 de octubre de 2026 que incursionar en la arena pública latinoamericana aún acarrea un elevado costo personal que golpea sin distinción a militantes de izquierda o de derecha.
La veterana líder socialista ofreció una entrevista a la agencia EFE desde Ciudad de Panamá, exponiendo que las dirigentes soportan abandono, falta de respaldo partidista en momentos críticos y una creciente exposición a agresiones verbales, físicas y digitales.
Dicho pronunciamiento coincide con el nacimiento formal de la Red Iberoamericana de Mujeres en Política, iniciativa impulsada por el foro mundial de exmandatarios democráticos y el organismo de Naciones Unidas tras congregar a catorce delegaciones nacionales.
La soledad en la gestión pública y la creación de la red de apoyo
La exgobernante chilena sintetizó con precisión la amarga vivencia que comparten las mujeres al asumir cargos de representación popular en los diversos estamentos del Estado.
Bachelet desgranó la vivencia cotidiana de las candidatas: «Las mujeres que se meten en política tienen los mismos desafíos, obstáculos, problemas. Muchas veces se sienten muy solas y sus propias ilusiones políticas no las apoyan ni acompañan en momentos de crisis».
Frente a este adverso panorama, sumado al retroceso global en conquistas sociales igualitarias, el Club de Madrid y ONU Mujeres articularon la fundación de la Red Iberoamericana de Mujeres en Política, la cual celebró su primera asamblea presencial en suelo panameño con voceras de catorce naciones.
Objetivos operacionales de la plataforma
La dignataria precisó los objetivos operacionales de esta plataforma: «La idea de la red es, por un lado, compartir experiencias y dificultades, mirar qué estrategias han funcionado bien, aunque no necesariamente sean aplicables a todas por igual. El segundo es acompañar, porque es muy solitario muchas veces el rol de una mujer política y por lo tanto hay que apoyar, también explicar qué tipo de iniciativa pueden funcionar bien y cuidarnos».
La vicepresidenta del foro internacional enfatizó que las dirigentas encaran diariamente discriminación estructural, estereotipos persistentes que cuestionan sus facultades cognitivas, acoso mediante herramientas tecnológicas para arruinar su reputación y la sobrecarga cotidiana que implica seguir encabezando las tareas de cuidado familiar.
En tal sentido, la nueva plataforma buscará blindar a las funcionarias ante los embates machistas que florecen en los recintos deliberantes y en las plataformas virtuales.
A este respecto, diversas sociólogas en Panamá concuerdan con la exdirectora de ONU Mujeres al subrayar que la hostilidad cruza transversalmente todo el espectro ideológico.
Aunado a esto, las asambleístas participantes en el cónclave diseñan manuales de protección para brindar acompañamiento jurídico y psicológico a concejalas y diputadas atacadas.
Asimismo, la red pretende que las veteranas de la gestión pública guíen a las jóvenes que aspiran a postularse en los comicios venideros.
La brecha entre escaños y autoridad real frente a los plazos hacia 2063
La cifra de alcaldesas y el espejismo de los números
Por otra parte, la exmandataria profundizó en la marcada distancia existente entre alcanzar una curul formal y ejercer un poder efectivo dentro de los parlamentos.
Bachelet analizó con crudeza la realidad institucional: «Hemos visto avance en paridad y un incremento de mujeres legisladoras. Todavía es muy bajo el número de alcaldesas, 16 % solamente en la región. Una cosa es paridad y otra es poder. Hay muchas mujeres que tienen representación, pero no tienen el poder porque las instituciones políticas, sus colegas, no se lo dan».
Dicha apreciación halla sustento en los registros estadísticos de ONU Mujeres, los cuales revelan que únicamente siete naciones del planeta alcanzan al menos un 50 % de representación femenina en sus cámaras bajas o asambleas unicamerales, figurando en esa lista Cuba, Nicaragua y Bolivia.
Las mujeres ocupan en promedio el 37 % de los escaños legislativos en el bloque de América Latina y el Caribe, manteniéndose todavía distantes de un equilibrio real.
La institución multilateral calcula que, de mantener el ritmo actual de incorporación, la humanidad alcanzará la paridad absoluta en los parlamentos nacionales recién en el año 2063.
En consecuencia, las activistas reclaman reformas electorales profundas para impedir que los partidos ubiquen a las aspirantes en distritos desfavorables o les retiren los presupuestos de campaña.
De igual manera, los organismos multilaterales instan a los comités partidarios a democratizar sus mesas directivas para democratizar la toma de decisiones presupuestarias.
La alarma por agresiones en Honduras, Uruguay y el entorno digital
Por añadidura, los informes técnicos evidencian una preocupante curva ascendente en los episodios de hostigamiento hacia autoridades electas.
Las estadísticas documentaron 74 casos concretos de violencia política contra dirigentas en Honduras entre septiembre de 2025 y mayo de 2026, ocurriendo el 85,1 % de ellos en pleno ejercicio del cargo, abarcando el 67,6 % ataques digitales y registrando formal denuncia penal el 62,2 % de los incidentes.
Un estudio emanado de Naciones Unidas corroboró igualmente que cuatro de cada cinco legisladoras electas en Uruguay durante los comicios de 2024 soportaron violencia manifiesta debido a su militancia partidaria.
Una investigación regional efectuada en 2025 determinó además que una de cada cinco interacciones en plataformas de redes sociales dirigidas hacia mujeres con visibilidad cívica contiene mensajes violentos.
Bachelet reivindicó la urgencia de erradicar estas conductas agresivas para fortalecer el tejido comunitario: «Creemos que una democracia es más fuerte cuando hay más mujeres e igualdad. También hay más desarrollo en un país cuando hay más mujeres participando en política y con mayor igualdad de oportunidades de derecho. Creo que todas las sociedades ganan cuando hay más mujeres».
Por otro lado, los expertos en derecho digital proponen endurecer los castigos contra las corporaciones tecnológicas que toleran campañas orquestadas de difamación misógina en sus redes.
De modo que el testimonio de Bachelet, el nacimiento de la red iberoamericana en Panamá, la meta lejana de paridad hacia 2063 y las preocupantes cifras de agresiones marcan la agenda cívica regional.
Con información de EFE
