Mecánico marabino sufre un infarto fulminante en Utah tras padecer una intensa crisis de ansiedad por su audiencia de asilo en Estados Unidos. El venezolano Leomar David Ríos, un mecánico automotriz de 35 años oriundo de Maracaibo, perdió la vida el pasado domingo 4 de octubre de 2026 tras sufrir un paro cardíaco fulminante en la localidad de Orem, estado de Utah.
El trágico desenlace ocurrió luego de que el trabajador experimentara semanas de extrema tensión emocional y zozobra vinculadas a la resolución de su solicitud de asilo político. Su caso expone la cara más cruda del agotamiento anímico que padecen los migrantes mientras aguardan veredictos en los tribunales federales.
Colapso repentino en Orem, auxilio médico y la pérdida de un padre
El trabajador automotriz laboraba incansablemente en un taller mecánico para garantizar el sustento cotidiano de sus cuatro hijos.
El fatídico suceso sorprendió a su círculo cercano justo después de compartir una tarde de esparcimiento:
- Ríos comenzó a manifestar un severo malestar físico inmediatamente después de volver de un encuentro deportivo con sus amistades.
- Su esposa, Mariana Graterol, lo trasladó con urgencia hacia el centro médico más cercano de la localidad de Orem para que recibiera reanimación.
- Los médicos del área de emergencias confirmaron que el paciente ingresó al centro de salud sin signos vitales.
- La pérdida deja en una situación de profundo dolor y desamparo a sus cuatro menores de edad y a su cónyuge.
En tal sentido, los médicos forenses determinaron que un paro cardíaco repentino detuvo el funcionamiento del corazón del joven zuliano.
A este respecto, diversos allegados a la familia acudieron a las instalaciones asistenciales para expresar sus condolencias y ofrecer apoyo solidario en el proceso funerario.
Aunado a esto, organizaciones de venezolanos radicadas en Utah iniciaron colectas comunitarias para auxiliar a la viuda con los costos del sepelio.
Asimismo, los especialistas en medicina preventiva reiteran que la acumulación prolongada de cortisol por angustia severa eleva drásticamente el riesgo de colapsos cardiovasculares en personas jóvenes.
Testimonio de Mariana Graterol y el temor a las cortes migratorias
El relato desgarrador ante Utahzolanos
Por otra parte, la viuda del marabino ofreció declaraciones exclusivas al medio digital Utahzolanos para relatar el calvario anímico que precedió al fallecimiento.
Graterol explicó con detalle cómo la coyuntura jurídica estadounidense minó progresivamente la serenidad de su compañero:
«Él era un buen padre, trabajaba en un taller mecánico. El sábado pasado nos decía sobre su preocupación, sobre su nerviosismo, su estrés ante las detenciones, lo que estaba pasando con inmigración».
En consecuencia, la cercanía de una comparecencia legal inminente intensificó los episodios de insomnio y angustia que agobiaban al padre de familia durante sus últimas jornadas de vida.
De igual manera, la madre de los niños remarcó que la carga de responder como único soporte financiero del hogar multiplicó el impacto del miedo a una deportación.
La zozobra judicial y el desgaste de la comunidad migrante
Por añadidura, Mariana Graterol profundizó en la raíz psicológica que desencadenó el fallo orgánico.
La viuda describió el estado de zozobra permanente que nublaba los días de su esposo ante los requerimientos de los jueces federales:
«Vivía en una zozobra permanente, estaba muy nervioso porque tenía una cita próxima en la Corte. La preocupación también por sus hijos, como responsable económico de ellos, influyó mucho para que sufriera un infarto».
Por otro lado, psicólogos y activistas humanitarios alertan que miles de connacionales experimentan cuadros idénticos de desesperanza y ataques de pánico mientras esperan audiencias de asilo en distintos estados norteamericanos.
De modo que la combinación del luto familiar, el colapso físico de un mecánico marabino de 35 años y el rigor de los procesos judiciales migratorios enciende las alarmas en la comunidad hispana.
Con información de Alberto News
