Caracas, 14 de mayo de 2025-. Lyle y Erik Menéndez logran una victoria legal tras 35 años de prisión. Lyle y Erik Menéndez, condenados por asesinar a sus padres en 1989, lograron este martes una importante victoria legal en Los Ángeles.
Un juez modificó la sentencia original de cadena perpetua sin libertad condicional y la reemplazó por una de 50 años a cadena perpetua. Esta decisión les permitirá presentar una solicitud ante la junta de libertad condicional.
Durante la audiencia, ambos hermanos se conectaron por videollamada desde la prisión en San Diego. Con emotivas declaraciones, reconocieron públicamente su responsabilidad.
«Maté a mi mamá y a mi papá. No tengo excusas», dijo Lyle, de 57 años. También admitió haber intentado encubrir el crimen.
Lyle y Erik Menéndez logran una victoria legal tras 35 años de prisión
Erik, de 54, reconoció haber disparado varias veces y haber mentido a la policía. «Lo siento mucho», afirmó.
La Fiscalía se opuso a reducir la sentencia, argumentando que los hermanos dieron múltiples versiones del crimen y no mostraron arrepentimiento durante décadas.
Sin embargo, el juez Michael Jesic escuchó a varios familiares que testificaron a favor de los Menéndez. «Nuestra familia los ha perdonado de forma universal», dijo su prima Anamaria Baralt.
La defensa alegó que los hermanos no son los mismos jóvenes que cometieron el crimen a los 21 y 18 años.
La audiencia se dio tras una campaña legal de casi dos años que recobró fuerza con una serie documental de Netflix, que atrajo el caso a nuevas generaciones.
El crimen conmocionó a Estados Unidos. Los hermanos dispararon a sus padres, José y Kitty Menéndez, mientras veían televisión en su casa en Beverly Hills.
La defensa alegó años de abuso familiar; la Fiscalía aseguró que fue por codicia.
El fallo abre la puerta para que los hermanos Menéndez pidan libertad condicional el próximo mes.
