Lula y Flávio Bolsonaro desatan una feroz batalla por el voto de las periferias en Brasil tras la sorpresiva prohibición de las apuestas online. A solo ocho días de celebrar una de las elecciones presidenciales más reñidas en la historia contemporánea de Brasil, el actual mandatario Luiz Inácio Lula da Silva y el senador opositor Flávio Bolsonaro libraron este sábado 26 de septiembre de 2026 una intensa pulseada política en las zonas periféricas de los dos principales bastiones electorales del país.
Los abanderados concentraron sus fuerzas en los sectores de menores recursos de los estados de São Paulo y Río de Janeiro, plazas que definen históricamente el curso de la presidencia. En tal sentido, los comicios pautados para el próximo 4 de octubre elevan al máximo la tensión institucional entre el bloque progresista y el ala conservadora.
Movilización en bastiones clave y pulso en los sondeos
Los aspirantes desplegaron estrategias multitudinarias para asegurar el respaldo de los sectores populares en ambas metrópolis.
Lula encabezó una concurrida caminata en São Miguel, barriada popular de la zona este de São Paulo, mientras Bolsonaro lideró una masiva caravana de motorizados en São João de Meriti, sector vulnerable del área metropolitana de Río de Janeiro.
En tal sentido, el mandatario nacional busca acortar distancias en territorio paulista, histórico epicentro del Partido de los Trabajadores donde las encuestas favorecen a su rival con 38 % frente a un 33 % en primera vuelta, brecha que escala a 49 % contra 41 % en un hipotético balotaje.
Asimismo, el dirigente de la ultraderecha intenta ampliar su dominio en suelo carioca, fortín tradicional del clan Bolsonaro donde ostenta 37 % de respaldo frente al 30 % del gobernante.
Por otra parte, la más reciente medición del Instituto Datafolha certificó un empate técnico nacional, ubicando a Lula con 40 % y a Bolsonaro con 36 % para la ronda inicial bajo un margen de error de dos puntos, mientras que para la segunda vuelta el presidente acumula 47 % contra un 45 % del parlamentario.
El veto a las apuestas deportivas sacude la agenda
Argumentos de Lula frente al endeudamiento familiar
Por añadidura, el anuncio oficial sobre la prohibición de las plataformas de pronósticos deportivos en internet monopolizó los discursos de los candidatos.
Lula defendió la medida tras decretarla el viernes en territorio paulista, catalogándola como un escudo necesario para salvaguardar la economía de los hogares más vulnerables:
«Tomé esa actitud drástica porque sé que hay muchas personas endeudadas por las apuestas. El juego se convirtió en una desgracia en la vida de la gente pobre porque apuestan, pierden, se endeudan para seguir apostando y pierden el control sobre la deuda».
De igual manera, el líder progresista arremetió contra los operadores del rubro, exhortando a las compañías a buscar actividades honestas en lugar de empobrecer a la clase trabajadora mediante engaños.
Acusaciones de oportunismo y críticas de Bolsonaro
Por otro lado, el senador opositor denunció una presunta maniobra demagógica orquestada desde el Palacio del Planalto a escasas jornadas de la votación:
Bolsonaro calificó la medida de «estafa electoral», recordando que la propia administración del PT reglamentó este sector, autorizó licencias a 85 empresas y recaudó cerca de 20.000 millones de reales en gravámenes tributarios.
En consecuencia, el legislador advirtió que el decreto ejecutivo requiere la ratificación del Congreso en un plazo de 120 días, alertando que las plataformas retornarán tras las elecciones si los parlamentarios no aprueban el texto.
Aunado a esto, el candidato conservador acusó a su contrincante de hundir a la nación por desesperación electoral, señalando decisiones de última hora como el alza de bonos asistenciales y el reparto gratuito de fármacos inyectables adelgazantes.
Para rematar su discurso al son de cánticos populares de funk, el abanderado opositor bautizó al mandatario como el creador de las deudas familiares y los casinos virtuales.
Con información de EFE
