Lula dice que Maduro debe ser juzgado en Venezuela, no en el exterior. El presidente de Luiz Inácio Lula da Silva afirmó este viernes que el derrocado presidente venezolano Nicolás Maduro debería enfrentar cualquier juicio en su propio país y no en el extranjero, en referencia al proceso que enfrenta en Estados Unidos tras su captura. La declaración fue reportada por Reuters.
Lula argumentó que lo prioritario es restablecer la democracia en Venezuela, y que si Maduro debe ser juzgado, esa responsabilidad corresponde a las cortes venezolanas, no a tribunales extranjeros. Señaló que Brasil no puede aceptar que un jefe de Estado sea capturado y juzgado por otro país.
Lula dice que Maduro debe ser juzgado en Venezuela, no en el exterior
Maduro fue detenido en Caracas por fuerzas estadounidenses a principios de este año y trasladado a Nueva York, donde enfrenta cargos relacionados con la supervisión de una red de tráfico de cocaína con cárteles internacionales de la droga. Su detención y el proceso en EE. UU. han generado críticas de varios países latinoamericanos, que consideran la acción como una intervención que vulnera la soberanía venezolana.
Lula también expresó su intención de presentar una propuesta formal por escrito al presidente estadounidense, Donald Trump, con respecto a cómo deben manejarse los casos de ciudadanos acusados en el extranjero, argumentando que deberían ser juzgados en sus países de origen.
El mandatario brasileño dijo además que quiere negociar con Trump asuntos relacionados con crimen organizado, tráfico de drogas y minerales de tierras raras, y que probablemente se reunirá con él en Washington en las próximas semanas.
Papel de Brasil en la región
Brasil, que comparte frontera con Venezuela, se ha posicionado como actor diplomático influyente en Sudamérica y ha defendido la importancia de soluciones soberanas y negociadas para la crisis venezolana, aunque mantiene diferencias con Washington sobre la forma de abordar la situación de Maduro y el futuro político del país vecino.
La postura de Lula refleja la tensión entre respeto a la soberanía nacional y las respuestas regionales ante eventos que implican intervención directa de potencias extranjeras en asuntos internos de estados latinoamericanos.
