Tras su victoria en las elecciones del pasado 25 de mayo, Luis Caldera se prepara para asumir la gobernación del estado Zulia con una agenda centrada en la atención directa a las comunidades y un llamado al diálogo.
El gobernador electo ha manifestado su intención de reunirse con los habitantes de la zona norte de Maracaibo, un bastión tradicionalmente opositor, con el objetivo de conformarlos en comunas para la atención integral de planes de salud, servicios públicos y otras necesidades.

Caldera ha expresado su esperanza y compromiso con el trabajo desde el primer día. «Estamos ya recorriendo los hospitales del Zulia», afirmó, delineando además un plan de vialidad para la región que será anunciado el lunes, y la puesta en marcha de un consejo de servicios de agua y electricidad.
El nuevo gobernador busca una transición ordenada y pacífica con la administración saliente de Manuel Rosales, apegándose a los procedimientos constitucionales y legales, aunque no se ha especificado la fecha exacta de esta transición.

Mientras espera el proceso formal, Caldera y su equipo ya están trabajando en el territorio. Ha sostenido una «conversación muy cordial» con los nuevos legisladores y diputados, quienes, según sus palabras, han expresado su disposición a sumarse al trabajo por el Zulia y su prosperidad.
«Mi mensaje es de respeto, diálogo y unidad», enfatizó Caldera, asegurando que su gestión será un «gobierno territorial en las urbanizaciones, en las villas».

Ya se ha planificado su presencia en La Guajira este martes y en el eje de trabajo el miércoles, demostrando su enfoque en el contacto directo con la población para «sumar al Zulia a todas las cosas buenas del país».
