AP – Caracas, Caracas, 25 de febrero de 2025-. Para muchos cineastas, los Oscar son un sueño inalcanzable. Pero no porque piensen que sus películas no son lo suficientemente buenas. El director iraní, Mohammad Rasoulof, por ejemplo, sabía que su país natal tenía más probabilidades de encarcelarlo que de postular su película a los Premios de la Academia.
Irán, al igual que algunos otros países, incluida Rusia, tiene un organismo gubernamental oficial que selecciona la película que propone para buscar una nominación a los Oscar. Para un cineasta como Rasoulof, que ha desafiado abiertamente las restricciones de censura de su país, eso hacía que los Oscar estuvieran negados.
“Muchos cineastas independientes en Irán piensan que nunca podríamos llegar a los Oscar”, dijo Rasoulof en una entrevista a través de un intérprete. “Los Oscar nunca fueron parte de mi imaginación porque siempre estuve en guerra con el gobierno iraní”.
A diferencia de otras categorías en los Premios de la Academia, la selección inicial para la categoría de mejor película internacional es encomendada a organizaciones externas. Cada país postula a la película que le gustaría fuera nominada, una película por país. A veces, eso es una decisión fácil. Cuando se estableció la categoría —que anteriormente se llamaba “mejor película en lengua extranjera”— habría sido difícil cuestionar la elección de Italia: “La Strada” (“La calle”) de Federico Fellini, el primer ganador de la categoría en 1957. Pero, a menudo, hay un gran debate sobre qué película debería presentar un país, especialmente cuando gobiernos no democráticos hacen la selección. El director de la Nueva Ola iraní, Jafar Panahi, tampoco tenía esperanzas de que Irán seleccionara su película de 2022 “Khers nist” (“No hay osos”) para los Oscar. En ese momento, Panahi estaba encarcelado por Irán, que no lo liberó hasta que inició una huelga de hambre.
