Los Amigos Invisibles: “Venezuela es como esa novia que te rompió el corazón”. La banda lanza nuevo álbum, reflexiona sobre el país que dejaron atrás y apuesta por reinventarse sin perder su esencia funky.
Cuando Los Amigos Invisibles regresan a Venezuela, ya no lo hacen para tocar. Caracas se les presenta como una escenografía conocida pero ajena. Así lo describe José Rafael “Catire” Torres, bajista y uno de los dos miembros fundadores que siguen en la agrupación.
Desde que surgieron en 1987, fueron íconos de la escena caraqueña. Tocaban cada fin de semana en bares hoy desaparecidos. La diáspora, la crisis económica y el colapso cultural han vaciado esa ciudad que los vio nacer.
Reinventarse sin perder el ritmo
Este 13 de junio lanzarán un nuevo álbum, con el que prometen reinventarse sin dejar atrás su estilo funky, fiestero y sensual. Como muestra está Wiki Wiki, un sencillo que tendrá cinco versiones. La segunda incluye colaboraciones con Jonaz, de Plastilina Mosh, y Mari La Carajita, artista venezolana emergente descubierta en redes sociales.
“Ahora exponer tu talento en redes es el nuevo ‘repartir discos’”, comenta Julio Briceño, vocalista. Así conocieron a Mari, nacida en 1998, que creció escuchándolos. Su reto fue aportar elementos de la generación Z y del lenguaje de TikTok. El resultado: “un afrotech bien sabroso”.
Entre la nostalgia y la diáspora
Los Amigos Invisibles siguen girando. En su World Tour 2025 recorrerán Estados Unidos, México, Colombia y Europa. En cada país, la diáspora los sorprende. “Somos como un consulado de la buena onda venezolana”, dice Catire. “La embajada que no hay”, bromea Julio.
Aunque evitan hablar de política, ambos reconocen que su país cambió. “La Venezuela donde me criaron no existe”, confiesa Catire. “Es como una ex tóxica: te apasiona, pero te rompe el corazón”.
Lo que no desaparece es su irreverencia. “Ya no somos tan locos, pero nuestras letras siguen teniendo ese sensualongo romanticón que nos define”, afirman.
