Valencia, 21 de octubre de 2026-. Ley contra tortura invocada por EEUU en el caso contra Maduro y Flores marca un antecedente histórico en ese país.
Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores enfrentan un proceso inédito ante la justicia estadounidense. Ambos acusados se declararon no culpables de cargos ampliados por conspiración para torturar a opositores políticos durante su gestión.
Según una revisión de registros de Reuters, la pareja representa el séptimo y octavo caso bajo esta ley. El juicio penal contra los imputados está programado formalmente para iniciar en junio de 2027 en Manhattan.
Ley contra tortura invocada por EEUU en el caso contra Maduro y Flores marca un antecedente histórico en ese país
La legislación fue aprobada por el Congreso para cumplir compromisos derivados de la Convención de las Naciones Unidas. El estatuto exige que los acusados sean ciudadanos estadounidenses o se encuentren físicamente en el país para juzgarlos.
Este proceso representa la primera ocasión en que la justicia procesa a un exjefe de Estado por este delito. Los precedentes de la norma incluyen condenas contra exmiembros de fuerzas paramilitares extranjeras y exjefes de prisiones sirias.
En el caso particular de la pareja, la acusación se centra en conspiración para torturar. Por esta razón, los imputados no son elegibles para la pena de muerte según el marco legal aplicable.
Estrategia de la fiscalía y perspectiva de la defensa jurídica
La inclusión de los delitos de tortura fortalece la teoría del caso formulada por los fiscales de Manhattan. Las autoridades prevén presentar testimonios de víctimas directas y testigos cooperantes durante las audiencias del juicio.
Por su parte, la defensa de Cilia Flores reiteró su inocencia frente a todas las acusaciones presentadas. Los abogados defensores evalúan solicitar la desestimación de los cargos basándose en el principio de inmunidad soberana.
