Unión Europea fija posición ante ataques de EE. UU. en el Caribe. La alta representante de la Unión Europea (UE) para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, reafirmó este domingo la “clara posición” del bloque frente a los ataques de Estados Unidos contra supuestas narcolanchas en el Caribe, hechos que han causado más de 70 muertos y han sido calificados por la ONU como ejecuciones extrajudiciales.
Desde Santa Marta, Colombia, donde participa en la IV Cumbre CELAC-UE, Kallas recordó que el Derecho Internacional solo permite el uso de la fuerza “por autodefensa o mediante una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU”. Añadió que las acciones unilaterales, sin respaldo multilateral, socavan el orden jurídico global.
Las delegaciones de más de 40 países y 20 organismos internacionales trabajan en una declaración conjunta que aborde las tensiones generadas por los ataques del Pentágono y otros temas clave como el cambio climático, la seguridad ciudadana y la protección de los derechos humanos.
La Unión Europea fija posición ante ataques de EE. UU. en el Caribe
“Estamos a kilómetros de distancia, pero compartimos los mismos valores. Creemos en el derecho internacional, en las normas y en la democracia”, subrayó Kallas. También restó importancia a la ausencia de líderes como Ursula von der Leyen o Emmanuel Macron, señalando: “Demos gracias por los que están presentes”.
El presidente colombiano y anfitrión de la cumbre, Gustavo Petro, acusó a “fuerzas ajenas a la paz” de intentar boicotear el diálogo birregional, asegurando que “la nueva geopolítica fósil y antidemocrática busca impedir la unión de los pueblos libres”.
El encuentro se celebra en un contexto de máxima tensión con Estados Unidos, que ha desplegado medios navales y aéreos en la región tras los ataques en el Caribe. En paralelo, el presidente Donald Trump ha reiterado sus amenazas de intervención militar en Venezuela, afirmando que el mandatario Nicolás Maduro “tiene los días contados”.
La cumbre de Santa Marta marca así un punto crítico para las relaciones entre América Latina, el Caribe y Europa, en medio de un debate global sobre soberanía, legalidad y equilibrio geopolítico.
