La Sinfónica de Londres vive una experiencia inesperada con Rosalía y su álbum Lux. La colaboración entre Rosalía y la Orquesta Sinfónica de Londres (LSO) durante la grabación de Lux dejó una impresión profunda en los músicos, que vivieron días de trabajo marcados por sorpresa, curiosidad y una conexión creativa poco habitual.
El violinista español David Ballesteros relató que, desde las primeras partituras, el proyecto rompió cualquier expectativa. El material inicial desconcertó por su estructura poco convencional, pero pronto despertó entusiasmo al revelar un lenguaje musical propio, difícil de encasillar y cargado de intención.
La Sinfónica de Londres vive una experiencia inesperada con Rosalía y su álbum Lux
Durante las sesiones, Rosalía asumió un rol directo: cantaba líneas melódicas, guiaba matices y marcaba el pulso emocional de cada fragmento. Según Ballesteros, su forma de dirigir no respondía a códigos tradicionales, pero transmitía con precisión lo que buscaba. La orquesta, acostumbrada a trabajar con grandes directores, quedó sorprendida por la claridad con la que la artista exponía su visión.
Su trato cercano, su oído detallista y la libertad que otorgó al equipo generaron una dinámica de construcción constante. La música evolucionó sobre la marcha, con aportes de los intérpretes y ajustes inspirados en las indicaciones de Rosalía.
Un álbum sin fronteras
Lux mezcla cuerdas, ritmos contemporáneos y trece idiomas, además de colaboraciones con Björk y Carminho. Para los músicos de la LSO, el proyecto funciona como un puente entre tradición y vanguardia, capaz de mirar al pasado sin renunciar al riesgo creativo.
Ballesteros destaca que trabajar con Rosalía fue una experiencia única por su autenticidad y ambición artística. Considera que el álbum puede despertar nuevas vocaciones y animar a jóvenes a explorar instrumentos y estilos sin miedo a cruzar límites.
