La presencia del Tren de Aragua ha vuelto a tomar relevancia en España. Las autoridades españolas han desmantelado la primera célula operativa de esta organización en el país; el Tren de Aragua intentaba consolidar su estructura aquí. Esta red criminal venezolana ha expandido sus operaciones internacionales y ahora se encontraba activa en ciudades españolas.
La presencia del Tren de Aragua ha vuelto a tomar relevancia en España
La operación, bautizada “Interciti”, arrancó cuando la policía detectó en Barcelona al hermano del líder mundial del Tren de Aragua. Desde entonces, en colaboración con la Policía Nacional de Colombia y el proyecto AMERIPOL-El Pacto 2.0 de la Unión Europea, se siguieron los hilos de esta red hasta que este viernes se arrestaron 13 personas en varias ciudades: Barcelona, Madrid, Girona, Valencia y A Coruña. El País+2Diario AS+2
Los detenidos estaban vinculados con laboratorios clandestinos en los que elaboraban cocaína rosa -como la llamada “tusi”- además de tráfico de cocaína, marihuana, extorsión y trata de personas. Diario AS+1 Cuatro de los arrestados ya ingresaron en prisión preventiva por orden de la Audiencia Nacional de España. El País+1
La célula operaba con una jerarquía bien definida: dos subestructuras independientes, una en Barcelona y otra en Madrid, coordinadas para la producción y distribución de droga. El País+1 El modus operandi incluía reclutamiento de migrantes venezolanos para actividades criminales; el Tren de Aragua aprovecha vulnerabilidades migratorias para infiltrarse. Diario AS+1
Este golpe resulta significativo, pues confirma la implantación potencial de esta organización en España y apunta a que las autoridades están adaptándose. Quedan pendientes otros interrogantes: ¿cuál era su punto de abastecimiento de droga en Europa?, ¿qué tan profundas estaban sus conexiones con otras redes en América Latina?, ¿cuál es la dimensión real de su aparato financiero? Investigaciones continúan.
Para los ciudadanos y medios en España, este caso subraya varios retos: la movilidad internacional del crimen organizado; la necesidad de cooperación policial transnacional; y la importancia de proteger a comunidades vulnerables frente al reclutamiento de bandas.
