Valencia, 30 de septiembre de 2026-. La OTAN adaptó su estrategia en el flanco este y transformó su misión de policía aérea en una defensa integral para contrarrestar las incursiones de drones y aeronaves rusas.
El teniente general Guillaume Thomas, comandante adjunto del Mando Aéreo Aliado, reconoció los altos costos operativos de desplegar cazas para neutralizar objetivos pequeños.
La OTAN adaptó su estrategia en el flanco este y transformó su misión de policía aérea en una defensa integral para contrarrestar las incursiones de drones y aeronaves rusas
Durante una visita a la base aérea de Šiauliai, en Lituania, las autoridades militares señalaron que los cazas italianos han realizado numerosas misiones de emergencia y han derribado aparatos no tripulados en Estonia y Lituania.
Aunque el uso de aviones con misiles garantiza la seguridad de la población civil y evita daños colaterales, el mando militar admitió que la alianza busca alternativas terrestres y aéreas más rentables.
Por su parte, el comandante Antonio Mancebo, al frente del destacamento español en Estonia, destacó que las unidades responden a alertas en un margen máximo de quince minutos.
Evolución de la misión y tensiones regionales
La ampliación de las responsabilidades defensivas responde a un cambio en el nivel de amenaza frente a la presencia constante de aeronaves y proyectiles en los límites del territorio aliado.
En paralelo, esta escalada coincide con las recientes tensiones diplomáticas y advertencias militares emitidas por Moscú en torno al enclave estratégico de Kaliningrado.
