La ONU contabiliza 5.700 víctimas por la violencia armada en Haití mientras Volker Türk advierte que las pandillas se rearticulan y pide acelerar el despliegue internacional. La Organización de las Naciones Unidas expuso este viernes 2 de octubre de 2026 un balance alarmante sobre la crisis de seguridad que sacude a la nación antillana.
El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, reveló ante el Consejo de Derechos Humanos en Ginebra que su despacho documentó al menos 5.700 personas fallecidas o lesionadas entre el 1 de enero y el 11 de septiembre, tanto a manos de las agrupaciones delictivas como durante las incursiones armadas diseñadas para combatirlas.
Balance de terror en Ginebra y la rápida mutación de las bandas
El máximo vocero de derechos humanos de la ONU desgranó las cifras del horror durante su intervención telemática ante los delegados internacionales.
Türk precisó que los grupos armados mantienen un patrón sistemático de abusos contra la ciudadanía indefensa:
«Del 1 de enero al 11 de septiembre, mi oficina contó al menos 5.700 personas muertas o heridas a manos de bandas o en operaciones efectuadas contra ellas. Las pandillas secuestraron igualmente a más de 230 personas y violaron a más de 1.000 mujeres y niñas».
En tal sentido, el comisionado advirtió con firmeza que los registros recopilados en el terreno representan un subregistro técnico, por lo que la magnitud real de la tragedia exhibe guarismos sensiblemente más elevados.
A este respecto, el funcionario subrayó que los éxitos puntuales de contención en sectores estratégicos de Puerto Príncipe resultan insuficientes para frenar a los delincuentes:
«A pesar de cierto éxito para contener su actividad en partes de la capital, Puerto Príncipe, las pandillas continúan adaptándose y expandiéndose, reapareciendo en nuevas zonas y rearmándose constantemente».
Asimismo, diversas plataformas humanitarias denunciaron que las facciones criminales adquieren armamento de alto calibre con gran velocidad para desafiar abiertamente a los contingentes estatales.
Aunado a esto, los constantes desplazamientos forzados de familias en la capital agudizan el hacinamiento en refugios improvisados que carecen de agua potable y alimentos básicos.
Retrasos en la fuerza multinacional y abusos en operativos de seguridad
Déficit de tropas y reclamo de un despliegue acelerado
Por otra parte, la respuesta de la comunidad internacional avanza con lentitud frente a las necesidades operativas que demanda el pacificar el territorio haitiano.
El Consejo de Seguridad autorizó oportunamente el establecimiento de la Fuerza de Supresión de Pandillas con un techo previsto de 5.500 uniformados:
Sin embargo, las cancillerías aliadas han mostrado dificultades para enviar los contingentes prometidos, dejando la misión desprovista del músculo necesario:
- El embajador de los Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, precisó que la fuerza combinada apenas alinea unos 1.500 efectivos activos sobre el terreno.
- El comisionado Türk sentenció que el contingente permanece muy por debajo del volumen requerido y exigió acelerar de inmediato los envíos militares pendientes.
- La precariedad numérica impide a las brigadas mixtas asegurar los perímetros liberados y neutralizar los bastiones de las pandillas en el interior del país.
En consecuencia, los diplomáticos reclaman a los gobiernos miembros del organismo global cumplir sus compromisos de financiamiento y logística militar.
De igual manera, los mandos policiales locales expresan su impotencia al encarar batallones de pandilleros que superan en número y municiones a las patrullas policiales.
Excesos policiales, drones letales y grupos de autodefensa
Por añadidura, el Alto Comisionado transmitió su profunda preocupación ante los métodos desproporcionados que aplican las fuerzas públicas haitianas durante sus redadas.
Türk denunció que los propios operativos de seguridad originaron más de la mitad de todas las víctimas contabilizadas desde principios de año:
Cientos de transeúntes inocentes sufrieron heridas o perdieron la vida alcanzados por el fuego cruzado, balas perdidas y la detonación de drones explosivos en barriadas populares.
Por otro lado, el funcionario observó un avance en la disciplina policial al constatar que las unidades especializadas redujeron las ejecuciones sumarias prácticamente a la mitad frente al balance de 2025, si bien los agentes todavía ejecutan sin juicio previo a ciudadanos bajo la simple sospecha de nexos criminales.
De modo que la proliferación de brigadas comunitarias de autodefensa introduce mayor descontrol en el panorama, pues estos colectivos ya causaron la muerte o heridas graves a unas 280 personas en lo que va de año.
Con información de DW
