La militarización en Puerto Rico volvió al centro del debate. La militarización en Puerto Rico volvió al centro del debate tras el aumento de operaciones estadounidenses en el archipiélago.
Vieques y heridas que siguen abiertas
Durante más de 60 años, Vieques fue usada como campo de entrenamiento militar. Miles de bombas cayeron sobre la isla, generando contaminación y expulsiones. Aunque la Marina salió en 2003, los habitantes aún viven con munición sin detonar y altos niveles de metales tóxicos.
El nuevo escenario, marcado por el aumento de tensiones con Venezuela, revive temores colectivos. La militarización en Puerto Rico incluye ejercicios navales, vuelos tácticos y la reactivación de instalaciones usadas durante la Guerra Fría.
La militarización en Puerto Rico volvió al centro del debate
El general Dan Caine visitó la isla para revisar tropas y coordinar acciones con altos mandos. Oficialmente, el viaje fue para agradecer a las fuerzas destacadas, pero informes señalan evaluaciones operativas más amplias.
En las últimas semanas llegaron aviones F-35, destructores, helicópteros y el portaaviones Gerald Ford. Esta militarización en Puerto Rico forma parte de un despliegue regional de casi 15.000 soldados.
Preocupación política y ambiental
La reapertura de la base Roosevelt Roads, cerrada hace dos décadas, generó alarma entre sectores locales. Vieques mantiene problemas ambientales y de salud vinculados a décadas de bombardeos. Autoridades y activistas temen un eventual regreso de ejercicios militares a la isla.
Dirigentes como Juan Dalmau pidieron detener cualquier reutilización militar de Vieques. Otros líderes, en cambio, respaldan el despliegue por su impacto estratégico.
Protestas y alertas vigentes
La FAA emitió un aviso preventivo para todo el espacio aéreo de Puerto Rico por el incremento de operaciones militares. La alerta seguirá vigente hasta febrero de 2026.
Mientras tanto, continúan protestas ciudadanas contra la militarización en Puerto Rico. En varias marchas se han visto mensajes que rechazan el uso del territorio como plataforma para acciones contra Venezuela.
