La llama olímpica pisa África tras 18 años de ausencia para abrir una era inédita con los Juegos de la Juventud en Dakar y despierta la fiesta deportiva del continente. La llama olímpica pisó este sábado 12 de septiembre de 2026 suelo africano tras 18 años de ausencia absoluta, aterrizando en Dakar, capital de Senegal, metrópoli que albergará la IV edición de los Juegos Olímpicos de la Juventud desde el 31 de octubre hasta el 13 de noviembre en lo que constituirá el primer acontecimiento olímpico en la historia del continente negro.
El arribo de la comitiva internacional inauguró la recta final de preparativos logísticos y festejos populares que transformarán al país en el epicentro del olimpismo mundial.
Ante este escenario, la máxima dirigencia deportiva internacional y el liderazgo político local celebraron la jornada como un hito de reivindicación histórica para la juventud y los atletas de toda la región.
Vuelo desde Atenas, bienvenida presidencial y la presentación del león Ayo
En primer lugar, la antorcha aterrizó en la terminal aérea de Dakar en un vuelo especial apenas dos días después de que los organizadores encendieran el fuego en el histórico estadio Panathinaikó de Atenas, custodiada directamente por la presidenta del Comité Olímpico Internacional (COI), la zimbabuense Kirsty Coventry.
En este sentido, la alta funcionaria acompañó el traslado de la llama hasta el Palacio Presidencial senegalés para el acto protocolar de bienvenida.
Durante la ceremonia oficial, el jefe de Estado del país anfitrión, Bassirou Diomaye Faye, recibió el emblema deportivo directamente de manos de dos jóvenes atletas locales en presencia de ministros, embajadores y la mascota del torneo, un león bautizado como Ayo, consolidando el lema institucional «África da la bienvenida, Dakar celebra».
Asimismo, los delegados del COI celebraron el entusiasmo de la población y ratificaron la vigencia de los valores de hermandad atlética durante la entrega del símbolo.
Gira por 14 regiones, precedentes de la antorcha y la cita de 2.700 atletas
Travesía nacional bajo la consigna de transmitir la energía
Por su parte, el comité organizador local planificó una segunda gala festiva para esta tarde, antesala de la ambiciosa gira que llevará el fuego sagrado a través de las catorce regiones de la geografía senegalesa y más de una treintena de paradas bajo el lema «Transmite la energía».
Al respecto, los portadores desplazarán la antorcha por los distritos neurálgicos de Dakar del 14 al 27 de septiembre, para luego emprender viaje hacia el interior del territorio del 29 de septiembre al 26 de octubre, retornando a la capital tres jornadas antes de encender el pebetero central en el flamante estadio Abdoulaye Wade de Diamniadio.
Cuarto viaje al continente y el fin del aplazamiento sanitario
Al respecto, la llegada a Dakar marca apenas la cuarta ocasión en la historia que la antorcha olímpica realiza una parada en África, recordando el paso por El Cairo y Ciudad del Cabo en junio de 2004 antes de las olimpiadas de Atenas, así como la estancia en Dar es Salaam (Tanzania) en abril de 2008 en la ruta hacia Pekín.
La presente edición toma el testigo que dejaron Singapur (2010), Nankín (2014) y Buenos Aires (2018), luego de que las autoridades deportivas aplazaran el certamen cuatro años enteros a raíz de la emergencia sanitaria global provocada por la pandemia.
La cita reunirá en las pistas a 2.700 deportistas juveniles de entre 14 y 18 años, quienes competirán en 25 disciplinas oficiales y diez modalidades de exhibición.
Con información de EFE
